La cocina del infierno: Comando meón (XI)
Fernando Morote Visto desde la plazuela, el morro parecía una cabeza clava. Durante los actos conmemorativos por el centenario del conflicto bélico, el Champero era un adolescente en edad de […]
Fernando Morote Visto desde la plazuela, el morro parecía una cabeza clava. Durante los actos conmemorativos por el centenario del conflicto bélico, el Champero era un adolescente en edad de […]
Fernando Morote Los progresos tecnológicos nunca lo hechizaron como a la mayoría de sus contemporáneos. Consideraba las computadoras, los teléfonos inteligentes y otros dispositivos electrónicos una amenaza a su privacidad […]
Fernando Morote A las cinco de la mañana decidieron continuar la bacanal en las playas de Cerro Azul. Cogieron a sus hembritas y las treparon a la Grand Vitara, un […]
Fernando Morote El Conde sufrió un bloqueo mental. ¿Ése era, finalmente, el castigo de Eudocia? «¿Qué ves cuando te miras en el espejo?”. No era una pregunta capciosa que su […]
Fernando Morote El Champero había nacido para vivir expuesto a situaciones límite. El 23 de Mayo de 1991, mientras cumplía sus labores como recolector de desechos industriales para un programa […]
Fernando Morote 1986 fue el año del poema en la pared. —Infidelidad es una fea palabra, Doctor —apuntó el Conde.—No lo sería tanto si en tu familia hubiera una historia […]
Fernando Morote El Narizón remó con todas sus fuerzas. Correr olas en la isla no era algo que cualquiera se atrevía a hacer. Por lo menos eso era lo que […]
Fernando Morote Encorvada, apretando un folder contra su pecho, Eudocia ingresó pisando con resolución, mirando las losetas como si estuviera auscultando un cuerpo moribundo. Después de que los alumnos saltaran […]
Fernando Morote El Champero salió sin prisa del ascensor. Su departamento estaba en el décimo piso. La avenida Benavides abajo, con su tráfico y agitación cotidianos, quedaba fuera del alcance […]
Fernando Morote El Doctor era el tipo que no hablaba, el hombre del silencio visceral. Voluble, mejor amigo de cualquiera sólo por temporadas, veneraba cada época de su vida. A […]