DIÁLOGOS EN LA TAZA: “El goleador inca”
Fernando Morote Hugo Sotil(1949) Mi historia como futbolista empezó en las pistas del barrio de El Porvenir. En esas pichangas a muerte demostré mis cualidades, dejando claro que no le […]
Fernando Morote Hugo Sotil(1949) Mi historia como futbolista empezó en las pistas del barrio de El Porvenir. En esas pichangas a muerte demostré mis cualidades, dejando claro que no le […]
Fernando Morote Daniel Alcides Carrión(1857-1885) No podía ser sólo un espectador. Tenía que intervenir, participar activamente, hacer mi aporte profesional, incluso antes de haberme graduado. Mis hermanos padecían y caían […]
Fernando Morote José María Eguren(1874-1942) Las tribulaciones cotidianas de las ciudadanos comunes y corrientes no corresponden a mi naturaleza pacífica. A espejo de ser tímido y callado, disfruto dando paseos […]
Fernando Morote Micaela Bastidas(1744-1781) No pueden hablar de mí sin mencionarlo a él. Cuando nos casamos yo era todavía una niña, antes de cumplir los 16, y José Gabriel, un […]
Fernando Morote Abraham Valdelomar(1888-1919) Me pregunto si la Dietrich habrá robado mi pose de diva, en la que salgo con las manos cruzadas sobre el pecho, mirando de soslayo a […]
Fernando Morote Augusto Ferrando(1919-1999) ¿Por qué tendría que sentarme en el banquillo de los acusados? ¿Fui acaso un desalmado? ¿Cometí algún crimen? ¿Crucé los límites razonables? No, primo. Burlarme de […]
Fernando Morote Sérvulo Gutiérrez(1914-1961) Los huachafos afirman que soy un dandy o un gentleman sólo porque visto chalina de seda y saco sport. No advierten que carezco de domicilio tradicional, […]
Fernando Morote . . Santa Rosa de Lima(1586-1617) Mi padre quería que me casara y tuviera hijos. Yo, en cambio, me afeaba la cara con pimienta y otras especias, aparte […]
Fernando Morote . . Víctor Raúl Haya de la Torre(1895-1979) Dicen que me gustan los jovencitos. Nada más falso. Burda mentira. Me gustan los hombres. ¿No tengo acaso mirada matadora? […]
Fernando Morote Clorinda Matto de Turner(1852-1909) No hicieron ninguna referencia a mi anatomía rolliza, ni a mis mofletes inflados, ni a mis gafas de institutriz villana. Se fueron directo a […]