Coyas y hojas de coca
Marcelo Filzmoser Haberse transformado en el preferido del viejo le había complicado la vida. Ahora los otros lo respetaban más pero ya no le proponían ningún trabajo extra […]
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Kabalcanty Me llamo M. Jesús González pero también me llamo Kabalcanty, o Kabalcanty pero también M. Jesús González. Ya no lo sé. El embrollo comenzó hace seis años, […]
Alberto Ernesto Feldman Desde la pared, justo detrás de la silla cabecera, la foto de la graduación de Silvina en la Universidad de Buenos Aires preside la sala […]
Celia Otero Ya casi me había logrado dormir, lo cual no es fácil para mí, cuando el sonido del teléfono me hizo saltar de la cama. Mire el […]
María Staudenmann Salir. Aguantar la humedad sabiendo que ya se va. Subir a la autopista. Abrocharse el cinturón y abrir las ventanillas. Encender el estéreo bajito, tan […]
Marcelo Filzmoser La calle de entrada había quedado atrás. El Paquí era pesado y si seguíamos era porque usaba la pierna sana para ayudarme. La otra colgaba. Vi […]
Miguel Rodríguez A veces algún padre muere inesperadamente, algo sin curar, un mal resfriado, y llega al cementerio arropado por los suyos, que le despiden con lloros, oraciones […]
Fernando Morote Árbol horizontal (1911)-Piet Mondrian — —
Marcelo Filzmoser Cae la tarde. El relámpago de una soldadora eléctrica ilumina la caja de un flete y dibuja un semicírculo azul sobre la vereda. Pablo llega […]
María Staudenmann Sus ojos apenas visibles disparan balines de pimienta. Usa la gorra bien calada en las orejas. Viste jean, campera deportiva, zapatillas blancas con franjas azules. Se […]