Invasión (III)
Maxence Van Der Meersch V I Cada cinco minutos, Antoinette, la hija de Fontcroix, acudía a la esquina de la calle Saint-Sauveur para ver si llegaba el carruaje de su […]
Maxence Van Der Meersch V I Cada cinco minutos, Antoinette, la hija de Fontcroix, acudía a la esquina de la calle Saint-Sauveur para ver si llegaba el carruaje de su […]
Maxence Van Der Meersch CAPÍTULO III I Samuel Fontcroix habitaba en L’Epeule, al fondo de un callejón sin salida, detrás del convento. Delante de su casa, había una hilera de […]
Maxence Van Der Meersch PRIMERA PARTE CAPÍTULO I I Jean Sennevilliers, el calero, salió de su casa para dirigirse a la cantera. Su casa estaba construida en lo alto del […]
William Faulkner XXIX El jurado estuvo ausente ocho minutos. Cuando Horace salió del edificio, anochecía. Las carretas empezaban a ponerse en marcha, algunas de ellas para recorrer doce y dieciséis […]
William Faulkner XXVII La fecha del juicio quedó fijada para el veinte de junio. Una semana después de su visita a Memphis, Horace telefoneó a Miss Reba. —Sólo para saber […]
Jean Meckert XXV Una noche después de cenar, tres semanas después de que se hubiera marchado, noté que empezaba a salir del hoyo. Era una noche asfixiante y bella, de […]
William Faulkner XXV Las mesas habían sido retiradas a un extremo del salón de baile. Todas estaban cubiertas con manteles negros. Las cortinas seguían corridas; a través de ellas se […]
Jean Meckert XXII Un día, al volver a casa después del trabajo, una semana después de aquello, lo primero que vi junto a la radio fue una pintura con su […]
William Faulkner XXIII Cuando Horace, después de cruzar el portillo de Miss Reba, se dirigió hacia la estructura rectangular con celosías, alguien le llamó a sus espaldas. Ya había anochecido; […]
William Faulkner XXI A medida que el tren se acercaba a Memphis, Virgil Snopes dejó de hablar y fue perdiendo aplomo, mientras su acompañante, por el contrario —sin cesar de […]