DIÁLOGOS EN LA TAZA: “El enano perinola”
Fernando Morote Nicolás de Piérola(1839-1913) No se rían. Estudié teología en el seminario de Santo Toribio, donde aprendí el arte de la manipulación a través de la prédica cristiana y […]
Fernando Morote Nicolás de Piérola(1839-1913) No se rían. Estudié teología en el seminario de Santo Toribio, donde aprendí el arte de la manipulación a través de la prédica cristiana y […]
Fernando Morote José Sabogal(1888-1956) Debido a mi espíritu inquieto, me escapé de casa a los 9 años. Quería abandonar las serranías de Cajamarca para llegar a la costa y conocer […]
Fernando Morote Chabuca Granda(1920-1983) Podría aceptar que pertenecí a la oligarquía local, aunque realmente nací en el corazón de los Andes. Sin embargo, renegué siempre de los privilegios de clase […]
Fernando Morote Ricardo Palma(1833-1919) Obtuve mi primer premio a los 15 años de edad. Ya que mis padres eran de origen muy humilde, me crié en la calle. Allí absorbí […]
Fernando Morote Felipe Pomar(1943) No cabe ninguna duda de que el Perú es tierra de tablistas. Bueno, de surfistas, según el lenguaje de hoy. Pero si vamos a hablar en […]
Fernando Morote Flora Tristán(1803-1844) Basta de lloriqueos histéricos. No necesitamos permiso o aprobación de ninguna autoridad. El grupo humano que peor nos discrimina somos nosotras mismas. La idiotez carece de […]
Fernando Morote Felipe Pinglo Alva(1899-1936) Llevo la música en la sangre. El talento no necesita educación académica, pero sí exige algún tipo de formación, incluso lejos de los salones. Crecí […]
Fernando Morote Manuel González Prada(1844-1918) Dejé la abogacía para convertirme en un prosista elegante, refinado, dueño de una vena poética innovadora. He influenciado la vocación de célebres autores como Vallejo, […]
Fernando Morote Alipio Ponce(1906-1941) La orden llegó tarde, cuando tenía ya todo dispuesto. Ignoré el riesgo de incursionar en un territorio agreste y peligroso, completamente desconocido. Los altos mandos consideraron […]
Fernando Morote La Perricholi(1748-1819) Imagínate. Yo tenía 19 años y él más de 60. ¿Qué podía hacer? Me conoció cuando trabajaba en el corral de comedias; así le llamaban al […]