La casa del hambre (VII)
Dambudzo Marechera Protista Nuestra región sufrió una pertinaz sequía. Todos los ríos se secaron. Todos los pozos se secaron. No quedaba ni una gota de agua en ninguna parte. Yo […]
Dambudzo Marechera Protista Nuestra región sufrió una pertinaz sequía. Todos los ríos se secaron. Todos los pozos se secaron. No quedaba ni una gota de agua en ninguna parte. Yo […]
Henry James IV Yo, más afortunado que ella, seguí disfrutando de la oportunidad que se me presentaba. Durante este periodo de tiempo —unos cinco años— perdí a mi amigo Latouche, […]
Henry James III Mi hermana resultó no estar lo suficientemente recuperada como para poder abandonar el puerto en el tren de la tarde; así que al caer la noche otoñal, […]
Dambudzo Marechera La transformación de Harry Por fin, Harry colgó y salió de la cabina telefónica. Estaba sonriente. —¡Va a venir! —exclamó—. Ahora puedo tirármela cuando quiera. Hablaba de Ada, […]
Rosario Castellanos Yo soy una señora: tratamientoarduo de conseguir, en mi caso, y más útilpara alternar con los demás que un títuloextendido a mi nombre en cualquier academia. Así, pues, […]
Henry James II Unos meses después, crucé el mar hacia el Este de nuevo, y transcurrieron unos tres años. Yo había estado viviendo en París, y hacia finales de octubre […]
Dambudzo Marechera Sonó el teléfono. Mientras hablaba por el esbelto auricular negro, dejé que mis ojos recorrieran el despacho una vez más. Esto era lo que mi madre siempre había […]
Ana Ajmátova Hay en la intimidad un límite sagradoQue trasponer no puede aun la pasión más locaSiquiera si el amor el corazón desgarraY en medio del silencio se funden nuestras […]
Henry James No la vi más que cuatro veces, pero las recuerdo con absoluta claridad; me causó una gran impresión. Me pareció muy guapa y muy interesante: un ejemplar conmovedor […]
Dambudzo Marechera —El viejo murió aplastado bajo las ruedas del siglo XX. Solo quedaban manchas, manchas de sangre y pedazos de carne, después de que lo atropellara, devorándolo. Lo mismo […]