Invasión (I)
Maxence Van Der Meersch PRIMERA PARTE CAPÍTULO I I Jean Sennevilliers, el calero, salió de su casa para dirigirse a la cantera. Su casa estaba construida en lo alto del […]
Maxence Van Der Meersch PRIMERA PARTE CAPÍTULO I I Jean Sennevilliers, el calero, salió de su casa para dirigirse a la cantera. Su casa estaba construida en lo alto del […]
Violette Leduc Andaba por la calle, llamaba a las puertas y corría con los muchachos, ponía la mano en la boca de la fuente y rociaba a los que pasaban […]
Violette Leduc Mi caso no es único: tengo miedo de morir y me desgarra estar en el mundo. No he trabajado, no he estudiado. He llorado, he gritado. Las lágrimas […]
Jean Meckert XXV Una noche después de cenar, tres semanas después de que se hubiera marchado, noté que empezaba a salir del hoyo. Era una noche asfixiante y bella, de […]
Jean Meckert XXII Un día, al volver a casa después del trabajo, una semana después de aquello, lo primero que vi junto a la radio fue una pintura con su […]
Jean Meckert XIX A partir de entonces, ya no me atreví a mirar a los vecinos a la cara. Me precedía mi reputación. Al día siguiente, al volver a casa, […]
Jean Meckert XVI El día siguiente fue uno de esos días redondos, poco frecuentes para los cochambrosos de nuestro bando. Un día teatral, de alta resonancia, un día que rebosaba […]
Jean Meckert XIV Como el verano empezaba a ser demasiado caluroso, decidimos pasar todos los domingos en el campo, en lugar de quedarnos en París, aburridos en casa de la […]
Jean Meckert XI El domingo fuimos a un mitin comunista en Vincennes. Quedé con Gilbert en la Porte Dorée, pero no lo encontramos. Allí, Paulette y yo nos hartaríamos de […]
Jean Meckert VIII Quince días después, encontré un pequeño estudio (así lo llamaban), cerca de la puerta de Clichy. No estaba mal, un poco caro en realidad, pero Paulette se […]