Historia verdadera de Ah Q (I)
Lu Xun Capítulo 1. Introducción Hace ya varios años que deseo escribir la historia verdadera de Ah Q. Pero cada vez que me proponía hacerlo reculaba en seguida al pensar […]
Lu Xun Capítulo 1. Introducción Hace ya varios años que deseo escribir la historia verdadera de Ah Q. Pero cada vez que me proponía hacerlo reculaba en seguida al pensar […]
Fernando Morote Ancash (2009)-Carlos Enrique Polanco 4 Alguien había intentado sembrar rosas primero, luego geranios. Nada crecía allí. Todo posible ornamento de jardinería rechazaba nuestra presencia o sucumbía ante ella. […]
Fernando Morote Arquitecturas (1972)-Milner Cajahuaringa 3 Nuestras casas formaban parte de un conjunto habitacional construido bajo el concepto de viviendas unifamiliares de interés social. Agrupadas en manzanas, se identificaban con […]
Fernando Morote Frailes-Víctor Humareda (1920-1986) 2 Cuando nos cruzamos por primera vez, en los estrechos pasajes de Pompeya, supimos que pertenecíamos a la misma estirpe. Haraganes por vocación, nos unía […]
Maeve Brennan En Dublín, mi madre solía mandar paquetes de comida a una comunidad de clarisas pobres que tenían el convento a un largo paseo de distancia de nuestra casa […]
Naguib Mahfuz 8 Las causas de la desaparición de Raouf Abd-Rabbuh continuaban sin ser aclaradas, y el propio suceso fue difuminándose paulatinamente en el recuerdo de la gente. Las únicas […]
Naguib Mahfuz 1 Una nube enorme se alza sobre toda existencia, se sumerge en el espacio. Todo late con una presencia cósmica extraña. Nunca ha habido nada como esto, descomponiendo […]
Mircea Cărtărescu 6 … Y LA REHICIMOS ENTERA, aunque siguiendo otro modelo, en absoluto mejor ni más efectivo que el primero; era como en la mili: siempre que llegaba un […]
Mircea Cărtărescu 1 UNA MAÑANA DE INVIERNO, HARÁ UNOS TRES AÑOS, recibí una llamada del director de una conocida revista cultural. «Señor Cărtărescu», dijo una voz ceremoniosa, de esas que […]
William Saroyan Llevaba sin cortarme el pelo cuarenta días con sus cuarenta noches, y mi aspecto empezaba a ser el de varios violinistas en paro. Ya sabéis de qué pinta […]