La luna y seis peniques (IV)
W. Somerset Maugham CAPITULO XXXIII Dos o tres días después, Dirk Stroeve me llamó. —Me he enterado de que has visto a Blanche, —dijo. —¿Cómo diablos te enteraste? —Me lo […]
W. Somerset Maugham CAPITULO XXXIII Dos o tres días después, Dirk Stroeve me llamó. —Me he enterado de que has visto a Blanche, —dijo. —¿Cómo diablos te enteraste? —Me lo […]
Augusto Monterroso Cada ocasión en que publico un libro nuevo (cosa en verdad no muy frecuente) las primeras llamadas telefónicas que recibo son de amigos míos para […]
David Mamet Cannes Alguien me contó esta historia. Según él, es la quintaesencia de Cannes. Estuvo allí el año que Paul Schrader presentó su película Mishima, y […]
W. Somerset Maugham CAPÍTULO XXIII VEÍA a Strickland con bastante frecuencia y, de cuando en cuando, jugábamos al ajedrez. Las variaciones de su carácter me desconcertaban. A veces permanecía sentado, […]
F. Scott Fitzgerald 8 No pude dormir en toda la noche; una sirena antiniebla no dejó de gemir en el estrecho, y yo me debatí como un […]
Edgar Allan Poe Qué canción entonaban las sirenas, o qué nombre asumió Aquiles cuando se escondió entre las mujeres, son, sin duda, cuestiones complejas, pero no están más […]
W. Somerset Maugham CAPITULO XII A esta hora la muchedumbre bullía y, con un poco de fantasía, podía verse en ella a todos los héroes de una novela de la […]
F. Scott Fitzgerald 7 Un sábado por la noche, cuando la curiosidad sobre Gatsby había llegado al máximo, no se encendieron las luces de su casa y, de modo tan […]
José Watanabe Soy lo gris contra lo gris. Mi vida depende de copiar incansablemente el color de la arena, pero ese truco sutil que me permite comer […]
W. Somerset Maugham CAPÍTULO 1 DEBO confesar que cuando conocí a Carlos Strickland no me dio la impresión de ser un personaje extraordinario; sin embargo, sería difícil hallar ahora quien […]