La plaza del diamante (VI)
Mercè Rodoreda 24 Ni el Cintet ni el Quimet paraban de hablar de los «escamots» y de que tendrían que volver a hacer de soldados y de todo lo que […]
Mercè Rodoreda 24 Ni el Cintet ni el Quimet paraban de hablar de los «escamots» y de que tendrían que volver a hacer de soldados y de todo lo que […]
Max Aub —¿No volviste a ver nunca a Dalí?—En Nueva York, el cuarenta y dos. La primera vez que fue. Organizó una conferencia de prensa. No era nadie; fueron pocos: […]
Max Aub —Háblame del anarquismo y del influjo de Sade en el surrealismo.—A los veintiocho años yo era anarquista, y el descubrimiento de Sade fue para mí absolutamente extraordinario. No […]
Mercè Rodoreda 19 Quimet me dijo que si quería ponerme a trabajar era cosa mía, que él por su lado, trataría de hacer marchar la cría de palomas. Y que, […]
Max Aub —¿Qué impresión te causó la revuelta obrera?—¿Lo de los socialistas?—Sí. Lo del diecisiete.—No. No recuerdo que me hiciera una impresión particular.—A mí, sí. Estoy viendo todavía a la […]
Mercè Rodoreda 14 El olor a carne, a pescado, a flores y a verduras se mezclaba, y aunque no hubiese tenido ojos me habría dado cuenta en seguida de que […]
Max Aub PRIMERA No hay necesidad de preguntárselo, porque a lo mejor ni me contesta o me miente, poco o mucho, según su humor: —Cuando escribes una película, ¿lo haces […]
Mercè Rodoreda 9 Una noche estuvimos dando vueltas por las calles con el Cintet, después de salir del Monumental, hasta las dos. Y cuando llegamos delante de casa y el […]
Mircea Cărtărescu 6 … Y LA REHICIMOS ENTERA, aunque siguiendo otro modelo, en absoluto mejor ni más efectivo que el primero; era como en la mili: siempre que llegaba un […]
Mircea Cărtărescu 1 UNA MAÑANA DE INVIERNO, HARÁ UNOS TRES AÑOS, recibí una llamada del director de una conocida revista cultural. «Señor Cărtărescu», dijo una voz ceremoniosa, de esas que […]