Mi sombra

Miguel Rubio Artiaga

 

 

Mi sombra, cansada de bailar,
me hizo apagar la vela
y cerrar la puerta
para que el viento
dejara, punzón alado, de pasar.
Mi sombra dijo
mirándome triste,
invisible en la oscuridad,
que me esperaba en la cama.
Mi sombra duerme más que yo.
Se lava la cara y se peina
y me estira de las sabanas,
nada más saludar el Sol.
Yo me levanto harto
de que ella haga conmigo
lo que quiera y yo con ella no.
No hay forma de perderla,
de esconderla, de matarla,
siempre molesta, pesada,
dando vueltas a tu alrededor.
Si cierro los ojos
se mete por dentro
de todo mi cuerpo
instalándose en el corazón.
Mira sombra, que si nacimos juntos
tenemos los mismos años.
No te equivoques mala compañera
eres igual de vieja que yo.
Aunque te sientas joven y liviana
riéndote de mi cansancio,
danza que te danza entre saltos,
más deberías cuidarme,
porque nos iremos al cementerio
una debajo del otro,
el misma día los dos.

 

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