Grajeas eróticas: «La reina del burdello»
Harry Rainmaker La Sindi era la nueva sensación en el burdello de Mamma Rosa. Los bucales con ella valían el doble, pero es harto justificada la liberalidad. Era una de […]
Harry Rainmaker La Sindi era la nueva sensación en el burdello de Mamma Rosa. Los bucales con ella valían el doble, pero es harto justificada la liberalidad. Era una de […]
Harry Rainmaker No puedo dejar de pensar en el momento en que mis manos naveguen tu espalda, cuando mis dedos como pájaros perdidos puedan anidar en tus tiernos pechos de […]
Harry Rainmaker Con lo vecinos entregados a insultante jarana, poca resultó la dádiva del sueño y a la mañana siguiente me asustó el rostro que me devolvió el espejo. Parecía […]
Harry Rainmaker Era una noche cerrada. A través del balcón, se adivinaba la ciudad dormida. Allá abajo, cada tanto, el rumor de un auto. A lo lejos, el eco de […]
Harry Rainmaker Lo cotidiano, sin embargo, ¿no es una manifestación admirable y modesta de lo absurdo? OLIVERIO GIRONDO Veinte poemas para ser leídos en el tranvía . Me encanta el […]