Helena Garrote Carmena

Sykepleiersken (1908)–Edvard Munch
Ochenta páginas son las que ha necesitado Estefanía Farias para condensar el sentir de quien acompaña a un ser querido durante un proceso difícil.
La voz narrativa de este relato es la de una hija siempre presente. Los escenarios, personajes y objetos que aparecen en esta historia acercan al lector, de forma casi hiperrealista, al contrarreloj de una situación en la que estar vivo puede pasar de ser una certeza a solo una posibilidad. Los breves encuentros con pintorescos secundarios aflojan la tensión por momentos, pero a la vez transmiten incomunicación y soledad.
En este texto no hay lugar para la queja o el lamento. Tampoco hay excesos literarios, ni descripciones que ensalcen o retuerzan a ninguno de los personajes. La autora quiere que transitemos por una realidad que se impone y en la que el tiempo y las decisiones cuentan, como en la vida misma. Pudiese parecer que la crónica es fría, pero nada más lejos; el buen lector descubrirá entre líneas que el amor siempre está ahí, un amor que no necesita florituras ni explicaciones.
EL INMORTAL es un íntimo y contenido ejercicio literario donde la fortaleza y la vulnerabilidad están presentes en cada párrafo. Estefanía Farias consigue en esta breve novela crear un personaje protagonista, no sé si inmortal, pero sí potente y muy real.
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