No sé envejecer

Miguel Rubio Artiaga

 

 

Volveré cuando el viento
haya secado el fango
de la última tormenta.
Cuando en los espejos
vuelva a verme yo
y no la silueta
de una caricatura.
Con mi cuadriga de loco
y mi caballo demente.
Con mis versos de sombrero
y mi pluma de batuta.
¡No sé hacerme viejo
como Dios manda!
Seré mosca cojonera
hasta mi sepultura.
¡Qué buen epitafio!
“En vida fue buena mosca cojonera
y lo sigue siendo en el Infierno”
No creo valga la pena
porque seré más pequeñito muerto
y he donado mis órganos
para mi despedida futura.

Volveré, con el pasado olvidado
cuando el camino dé la vuelta
en un día luminoso y sereno
con los labios de dar besos
y las cicatrices ya maduras.
Conmigo un abanico mágico,
encontrado en una caverna
y al abrirlo surgen brisas
que curan las cosas enfermas,
de cuando las sanadoras brujas.
Un chupete y una espada
un sonajero lleno de tequila
y un ramillete de sueños nuevos
escritos en papel de cuna.
¡No tengo remedio,
no sé envejecer, como hacerlo
y no quiero saberlo sin duda alguna!

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s