Un Noé dialogante: “El sueño de Noé” (Teatro) De Julio Isla Jiménez

Carlos E. Luján Andrade






El mito de Noé y su misión encomendada por Dios para salvar lo justo y puro de la tierra, tiene sus antecedentes muchos años antes de que aparecieran en los textos bíblicos. Podemos hallar similitudes dentro de las historias contadas en la epopeya de Gilgamesh, aproximadamente dos mil años antes de Cristo. En esta se narra la travesía de un rey sumerio arrogante y orgulloso llamado Gilgamesh, que fue castigado por los dioses perdiendo a su amigo Enkidu cuando este lo defendió del toro divino enviado por la diosa Ishtar luego de que el rey rechazara su proposición amorosa. Al perder a su amigo, ocasiona que el rey caiga en un profundo dolor y reconoce su propia mortalidad cuestionándose el significado de la vida. En su largo viaje por descubrir el origen de la inmortalidad, se encuentra con el inmortal Utnapishtim y le pregunta cómo así es que él puede vivir eternamente. Él le narra una historia sobre un diluvio provocado por los dioses que se encontraban cansados del ruido que ocasionaban los seres humanos y que debido a eso no podían dormir. Así, los dioses lo eligen a él, su familia y a varios animales para que se salven, no obstante, para eso debe construir una embarcación. En recompensa por su exitosa misión, los dioses le dieron la vida eterna. De esta manera, le advierte a Gilgamesh que tal hecho sería difícil que se repitiera por lo que conseguir la inmortalidad sería imposible.

Esta historia del diluvio está escrita en el que quizás es el registro más antiguo jamás encontrado por el hombre, como son las tablillas halladas en 1853 en la zona que hoy conocemos como el país de Irak. El diluvio también está presente en la mitología de más de doscientas culturas alrededor del mundo. En todas ellas hablan del castigo de un dios o dioses por el comportamiento errático de los seres humanos, pero como vemos en la historia aparentemente original, cada uno tiene una motivación distinta, contenida en esta la propia tradición y moral de cada civilización.

La particularidad de la epopeya de Gilgamesh está en que los dioses tienen un motivo absurdo para destruir a los hombres y que se limita a su molestia por el ruido que producen. Y ellos eligen a Utnapishtim sin razón aparente. En cambio, en la tradición judeocristiana, Noé es escogido por Yavé por ser un hombre justo y el motivo principal del castigo es por la maldad observada en los seres humanos.

Es aquí donde comienza el libro de Julio Isla Jiménez. En esta obra de teatro, nos presenta a un Noé indignado por la actitud del hombre ante un hecho que le parece injusto y depravado. En un arranque de ira desea que todos ellos sean castigados. Luego de caer dormido por el cansancio, Yavé lo despierta para avisarle de su decisión de acabar con los seres humanos por ser perversos y que él será el elegido para salvarse y para lograrlo deberá construir un arca.

El sueño de Noé desarrolla aquello que en el Génesis se omite: el diálogo. La obra nos muestra a un patriarca cuestionador, a uno más humano que busca comprender la decisión de su dios, luego lo justifica ante sus pares y finalmente le desobedece. El Noé presentado por Julio Isla lucha entre la obediencia ciega a su dios y su propio sentido de la moral. Uno podría asumir que es como un viajero en el tiempo donde un individuo formado en una sociedad contemporánea regresara a retar la moral religiosa de dicha época, pues como sabemos, en las culturas antiguas la moral y la religión estaban unidas con un solo criterio, estas se correspondían y luego, con el evolucionar de las civilizaciones, la moral existe al margen de las creencias religiosas. Lo que una sociedad determina lo que es bueno o malo para el comportamiento humano está condicionado por lo que su tiempo le dicta. La pregunta sería qué fue lo que hizo a este Noé gozar del libre albedrío para buscar el propio sentido a lo justo y verdadero. ¿Yavé sabía que él lo retaría? ¿Fue solo una forma más de darle una lección como a Adán y Eva al expulsarlo del Edén por su desobediencia? ¿Es que solo en un sueño Noé pudo liberarse del sometimiento de su implacable dios?

El libro El sueño de Noé no solo nos invita a recordar el valioso mito bíblico, sino a revisarlo con detenimiento y de esta forma repensar las bases de la actual moral humana.

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