Ángela Zorrilla
He permanecido callada, sin aliento ni tacto. Rota por los costados, allí donde Adán hincó con fuerza su desconfianza. Sigo sumando restas y multiplicando divisiones terráqueas.
[Mientras, el mundo parece haberse frenado y lo que ayer cocía en el pueblo, hoy envuelve pasado]
Las estrofas van de dos en dos, señores, al igual que las horas y los minutos… los mismos que corren y un día te susurran que ha pasado demasiado tiempo desde que desapareciste…
