EQUISEY: “Sobre la indignación”

Carlos E. Luján Andrade







Y: ¿Es posible que a estas alturas la gente se escandalice por lo que hace una persona determinada?

X: Solo por un momento. Con el pasar de las horas se nos viene a la mente si nosotros también lo haríamos.

Y: Pero si la conclusión es que no. Que de ninguna manera podríamos colocarnos en su lugar, entonces la indignación se mantendría.

X: ¿Crees que seríamos tan categóricos al pensar en que no haríamos determinada acción?

Y: Por supuesto, piensa en la acción más reprobable y dime si podrías estar totalmente seguro de no realizarla.

X: ¿Matar? ¿Violar? ¿A eso te refieres?

Y: Sí.

X: Pues, claro. Eso no lo haría.

Y: ¿Ves?

X: A menos…

Y: ¿Cómo? ¿Serías capaz de hacer eso?

X: Si no me dejas terminar mi argumento, por qué concluyes. Es que esa es la primera impresión que a uno le viene a la mente. La idea que tenemos de nosotros reprocha ese actuar. En este preciso momento determinado, bajo circunstancias delimitadas no lo haríamos. Al pasar las horas, como te comenté, si es que nos interesa desentrañar las causas de tal acto, lanzaremos hipótesis sobre qué llevo a dicha persona a hacer semejante cosa. Pensaremos en su pasado, si tiene problemas psiquiátricos, si fue agredido de adolescente, si tuvo una infancia infeliz, si tiene algún vicio como el alcohol o las drogas. De alguna forma queremos humanizar al criminal. Y eso que estamos hablando de lo peor que puede hacer una persona. Hay otros actos más sutiles donde es más complicado tener una idea clara.

Y: No crees que al hacer tal ejercicio reflexivo estaríamos disculpando a una persona por sus delitos y faltas.

X: Tú has mencionado disculpar. Yo prefiero usar otro término como desentrañar. ¿No te interesa saber qué guía nuestras pasiones? Cuando nos cuentan lo que otro ha hecho, ¿no piensas en las razones que le llevaron a hacerlo?

Y: Sí, pero si son crímenes, se debe evaluar de otra forma.

X: ¿Tan distante te sientes de un criminal?

Y: Asumo que sí. En mi vida no creo tener nada de lo que me pueda arrepentir a ese nivel.

X: Si me disculpas, puedo decir que es porque te detienes al evaluar hechos extremos y no haces introspección. Asumo que eres de indignación fácil. Para ti existe una tabla donde separas lo correcto e incorrecto. ¿No es así?

Y: Es que hay límites. No podemos relativizar todas las acciones del ser humano. Si fuera así, no existirían leyes ni códigos penales.

X: Cada sociedad tiene sus propias leyes.

Y: Pero hay un consenso en que, por ejemplo, matar es un delito grave.

X: ¿No has pensado en que los asesinatos no siempre son realizados por psicópatas? Hay casos de personas de las que no se conocían hechos violentos y un día de furia los hizo cometer aberrantes homicidios. ¿No te intriga saber qué pasó? Quizás ellos tuvieron una vida como la tuya y terminaron de esa manera.

Y: ¿Por qué querría saber eso? Lo que importa es lo que hicieron. El por qué ya es labor de psiquiatrías y psicólogos. Solo se le debe buscar castigar al agresor y asistir a la víctima o familiares de esta.

X: Es que si conocemos eso, sabremos qué tan lejos estamos del mal. Total, vivimos en la misma sociedad. Quizás lo que los llevó a desequilibrarse es algo muy común en nuestro entorno y en la forma en cómo hemos sido formados. ¿No crees que todos somos capaces de realizar los más horrendos crímenes o si quiera pensarlos?

Y: Si poseemos valores fuertes, no caeremos en la tentación de cometer algo de lo que luego nos arrepintamos.

X: Tú lo has dicho. “La tentación de cometer algo de lo que luego nos arrepintamos”. Eso quiere decir que la idea puede presentarse. Que de alguna manera nosotros estemos en la misma situación que el homicida o el violador, pero por algún motivo no lo consumamos.

Y: ¿Por eso crees que somos inmunes a los escándalos? ¿A no indignarnos con las acciones reprochables de otros porque nos creemos capaces de ser cómplices?

X: En todos no resuena lo mismo de la misma forma. ¿No te ha pasado que cuentas una experiencia que te indignó, pero al verbalizarlo te percatas que no es lo suficientemente dramático para que otro también se indigne? A veces nosotros le agregamos nuestra sazón para despertar una complicidad de nuestro interlocutor. Un mal día puede provocarnos un estado de ánimo hostil, así que cualquier provocación podría ocasionar un incidente violento. Si narras tal cual los hechos y omites el factor de tu estado de ánimo, quizás hasta el otro te puede acusar de violento o intolerante, y eso no lo puedes permitir. ¿Cómo quedaría tu ego? Es así que inventas o exageras las cosas porque sabes que tu interlocutor no tiene el mismo estado de ánimo que tú. Y si nos acercamos a la premisa de la indignación. ¿Qué pasaría si lees que tal personaje público robó dinero de los fondos municipales y tú estás en apuros económicos? ¿Serías tan categórico al juzgarlo o lo justificarías tímidamente?

Y: Sé que habría una lucha en mi conciencia, pero sabría que es un delito y deberá pagar por ello.

X: Eso lo dirías si fueras un juez y te debes limitar a las normas de un Código Penal, pero si eres un ser humano con las mismas debilidades lo dudo. ¿No te da curiosidad preguntarte qué hilos pudieron mover a tal personaje a cometer tal acto? Ahí podemos relativizar todo. Mientras la sociedad sea más injusta, tendremos más solidaridad en quien quebranta las normas, así sean crímenes horrendos porque en nosotros se incubará el deseo de venganza.

Y: Me es difícil entender ese punto de vista. Sigo cuestionándome sobre la razón por la qué deberíamos indagar en las causas de un crimen. Desgranar la maldad del mundo solo hace que no aspiremos a la perfección, a la nobleza y la buena convivencia, pues siempre hallaremos una justificación de un acto deleznable. Pensar de esa forma refleja un deseo anárquico y de que no podemos liberarnos de lo que somos porque la sociedad nos lleva a los extremos.

X: No hay que temerle a las pasiones humanas. Entender su origen nos evita fantasear con una realidad perfecta.

Y: Esa realidad perfecta e imaginada nos hecho crear la democracia. Si de antemano supiéramos que es imposible su realización, nadie intentaría perfeccionarla. La ficción de una sociedad justa y ordenada nos deja en claro que la utopía es un camino obligatorio a seguir.

X: Entonces, si dejamos de indignarnos ante hechos escandalosos, ¿es un indicador que estamos más lejos de una sociedad perfecta?

Y: Es un indicio de que nos hemos acostumbrado a los vicios de la sociedad, al relajo, y la sensación de justificarnos siempre de nuestros delitos estará presente porque sabemos que en el fondo, el resto de ciudadanos, también lo harán. Cuando los delitos se transformaron en pecados, nos perdimos en un mundo más simple. ¡Imagínate! Un pecado te lleva al suplicio eterno y el delito pocos años en la cárcel. ¿Cómo entender eso?

X: Diagnosticar esos males en nosotros mismos también podría servir para saber qué tan enferma está nuestra sociedad. No podemos dejar pasar el hecho que los individuos son seres endebles y que el mundo que los rodea los arrastra hasta los rincones más oscuros. Si los valores de una sociedad son débiles, la corriente que nos arranque de la cordura será más fuerte. Si nos sentimos expuestos a esa calamidad, pensando que podemos también ser los que generemos escándalos, entonces hay que revisar qué tipo de persona queremos ser en nuestra sociedad. Si tenemos grandes valores y aun así sentimos el llamado de la maldad, es que las raíces en las que están asentadas nuestras creencias se están rompiendo. Y lo más probable es que no sea culpa nuestra.

Y: Y lo peor que podría pasar es que ni siquiera la indignación nos dure unos diez segundos. Es decir, que ni siquiera podamos ver lo reprobable en un acto terrible.

X: No estamos lejos de eso.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .