Y ASÍ SE CUENTA LA HISTORIA: “Memorias de Espejo, por Homero Alcalde”

Ítalo Costa Gómez






RASTRO DE OJOS.

Trazando un ángulo perfecto
endemoniado sol derrama sus ardores
entre la carne y sus edades.
De pie sobre la tierra las
buenas voluntades enredan los caminos.

¡Salve, salve a los agoreros!

Veo guerras del futuro bendecidas
por los pontífices del dios ausente
y oigo a los que aman
gritando en sueños…

¿Quién se atreve a golpear silencios?

Sobre los hombros de un decapitado
van los elegidos por las sombras
cuesta arriba al pedestal de babas
donde la inocencia ora
ante un perdón imaginario.

¿Son estos los calmos movimientos de mi humana fe?



DÉDALO

Detrás de las ventanas observo

danza loca de cabezas
y en las calles centenarias manos
adicionan despedidas.
Cuelga el hombre sus memorias
en el círculo de los retornos;
que de nada sirven
cuando sus óseas conexiones
alquilan epitafios.
Vuelan oscuros cadáveres alumbrando
el oráculo de las aguas futuras.
Vuelan incendiando
la languidez de las horas.
¿Es este el siglo del dolor definitivo?
O
¿el tiempo del alucinado beso?
Heroicas mejillas
esto nunca lo sabremos…

REINO DE UNIDADES.

Detrás de tardíos arreboles se pierde

el galopar de las horas que alguna vez
grabaron en mis sentidos
incandescentes gotas de rocío
y un inacabado número de años.
Puedo confirmar que
he regresado a mis orígenes a tiempo
convertido para siempre en un océano
de preguntas irresueltas:
legado del instinto.
No bastaron peregrinaciones celestiales
ni el exilio del asombro
para afinar una respuesta.
Sólo mi cuerpo amancebado con ajenas sombras
ardió desgajado sobre un fogón de anhelos terrenales.
Furtivo pasajero de un milagro
entregué mi rostro a la precaria edad de los inviernos
convertido en un cansado respiro.
El amor en ese lapso fue
enigma y acierto repicado en ancestrales labios
efímero reino de unidades
que sólo la muerte revelará cuando al fin
hinque a mis talones y
en un abrir y cerrar de ojos
vuelva a trepar hasta el árbol de la vida
como arrebol que en la mar renace.

Gracias, brillante Homero Alcalde, poeta y amigo querido.
Un placer compartir tu poesía con mis amigos irreverentes.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .