DIARIO DE GUERRA. 28 de mayo de 1940-28 agosto de 1941 (Final)

George Orwell

 

 

 

 

23-3-1941

Anoche asistí a un desfile más o menos obligatorio de la Home Guard en la iglesia para participar en el día nacional de oración. También había miembros del AFS [Servicio Auxiliar contraincendios], cadetes de la Fuerza Aérea, de la WAAF [Fuerza Aérea Auxiliar Femenina] etc., etc. Me horrorizaron tanta patriotería y convencimiento de estar en posesión de la verdad. […] No me sorprende, como les ocurre a otros, que la Iglesia defienda la guerra, aunque he reparado en que casi siempre se trata de personas que no son religiosas. Si se acepta el gobierno, se acepta la guerra, y si se acepta la guerra, en la mayoría de los casos quieres que venza uno u otro bando. No consigo escandalizarme de que los obispos bendigan la bandera de los regimientos y demás. Estas cosas se basan en la idea sentimental de que combatir es incompatible con amar a tus enemigos. En realidad, solo se puede amar a los enemigos si uno está dispuesto a matarlos en determinadas circunstancias. Pero lo repugnante de este tipo de servicios religiosos es la ausencia de autocrítica. Por lo visto, se supone que Dios va a ayudarnos porque somos mejores que los alemanes. En las oraciones se pide a Dios que «convierta el corazón de nuestros enemigos y nos ayude a perdonarlos, que se arrepientan de sus pecados y hagan propósito de enmienda», pero no que ellos nos perdonen a nosotros. Me parece que una actitud más cristiana sería admitir que nosotros somos mejores que nuestros enemigos, que todos somos pecadores desdichados, pero resulta que sería mejor que prevaleciera nuestra causa, y por eso es legítimo rezar por ello. […] Supongo que creen que sería malo para la moral dejar que la gente reparase en que el enemigo tiene su parte de razón, pero aun así me parece un error psicológico. No obstante, tal vez no estén pensando en el efecto sobre los asistentes al servicio religioso, sino que busquen resultados directos de su campaña nacional de oración, una especie de cortina de fuego contra los ángeles.

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24-3-1941

Los informes sobre cruceros pesados en el Atlántico dan la impresión de ser una falsedad pensada para atraer a los acorazados británicos. Podría ser el preludio de una invasión. El temor a que suceda ha ido desapareciendo porque la sensación generalizada es que Hitler no podría conquistar Inglaterra con ningún ejército, sin eliminar antes el dominio aéreo y marítimo de los británicos. Creo que probablemente sea acertada y que Hitler no intentará nada hasta haber conseguido una victoria de importancia en algún otro sitio, porque de lo contrario la invasión en sí misma parecería un fracaso y necesitaría algo para compensarla. Aun así, creo que una invasión fallida que supusiera la pérdida de, digamos 100 000 o incluso 500 000 hombres, podría serle útil porque causaría la parálisis casi total de la industria y el suministro interno de alimentos. Si pudiesen desembarcar unos cuantos cientos de miles de hombres y resistir aunque solo fuese tres semanas, harían más daño que miles de ataques aéreos. Sin embargo, los efectos no serían evidentes de inmediato, y por tanto Hitler no lo intentará hasta que las cosas le vayan muy bien.

Es evidente que la Home Guard está escasa de equipamiento, es decir, de armas. Por otro lado, se dice que las capturas de armamento en África han sido tan enormes que han enviado expertos para hacer el inventario. Después se harán lotes y se fabricarán armas nuevas según esas especificaciones. Las capturadas servirán como núcleo de un arsenal nuevo.

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7-4-1941

Ayer bombardearon Belgrado, y esta mañana se emitió el primer comunicado que confirma que hay un ejército británico en Grecia de unos 150 000 hombres. Así que se ha resuelto ya el misterio de dónde se encontraba el ejército británico de Libia, aunque estaba claro desde la retirada británica de Bengasi. Es imposible decir si el tratado de amistad entre Yugoslavia y la URSS servirá o no de algo, pero resulta difícil creer que no suponga un empeoramiento de las relaciones ruso-alemanas. Tendremos un indicio de la postura soviética cuando se restaure, si es que llega a hacerse, al emperador de Abisinia; por ejemplo, veremos si el gobierno ruso lo reconoce y envía un embajador a su corte.

[…] La escasez de mano de obra es cada vez más evidente y los precios de cosas como los productos textiles y los muebles están alcanzando unos niveles que asustan. […] El negocio de muebles de segunda mano, después de años de estancamiento, está en auge. […] Está claro que se está utilizando el reclutamiento de manera consciente para silenciar las voces disidentes. La edad de paso a la reserva para los periodistas ha aumentado a los 41 años. Así solo conseguirán unos cuantos cientos de hombres, pero pueden utilizarlo a voluntad contra individuos concretos. Sería cómico que, después de que el ejército me rechazara por razones de salud hace diez meses, mejorase de pronto lo suficiente para ser soldado en los Pioneros.

[…] No hago más que pensar en nuestro ejército en Grecia y en el riesgo enorme de que tenga que retirarse hacia el mar. Imagino cómo los estrategas como Liddell Hart deben de hacerse cruces ante un movimiento tan precipitado. No obstante, políticamente es acertado si se piensa en los resultados dentro de dos o tres años. Lo mejor que se puede decir es que incluso desde un punto de vista puramente estratégico debe de haber alguna esperanza de éxito, o los generales se habrían negado a ejecutarlo. Me cuesta pensar que Hitler ha calculado mal el golpe. En cualquier caso, han perdido Abisinia y el desastre naval italiano no puede haber sido intencionado. Además, si la guerra en los Balcanes dura aunque sea tres meses, los efectos en los suministros de comida en Alemania en otoño serán graves.

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8-4-1941

Acabo de leer The Battle of Britain, el éxito de ventas del MOI (la demanda era tan grande que, hasta pasados varios días, no ha habido ejemplares suficientes). Se dice que lo ha editado Francis Beeding, el escritor de novelas policíacas. Supongo que podría ser peor, pero teniendo en cuenta que se va a traducir a varios idiomas y que sin duda se leerá en todo el mundo —es el primer relato oficial, al menos en inglés, de la primera gran batalla aérea de la historia— es una lástima que no hayan tenido el sentido común de evitar el tono propagandístico. El panfleto está lleno de «hechos heroicos», «gloriosos», etc., y se habla de los alemanes con desprecio. ¿Por qué no se habrán limitado a narrar los hechos con exactitud y frialdad, ya que son de por sí bastante favorables? A cambio de los pocos vítores que arrancará en Inglaterra han desperdiciado la oportunidad de publicar algo que se aceptara en el mundo entero como autoridad reconocida y que podría usarse para contrarrestar las mentiras alemanas.

Pero lo que más me sorprende al leer The Battle of Britain y comprobar las fechas correspondientes en este diario es el modo en que los acontecimientos «épicos» nunca parecen muy importantes en el momento en que suceden. Lo cierto es que tengo algunos recuerdos muy vívidos del día en que los alemanes rompieron el cerco y bombardearon los muelles (creo que debió de ser el 7 de septiembre), pero son cosas triviales. En primer lugar, recuerdo que cogí el autobús para tomar el té con Connolly y oí a dos mujeres que tenía enfrente decir que los proyectiles que estallaban en el cielo eran paracaídas; tuve que hacer un esfuerzo para no corregirles. Después me refugié en un portal de Piccadilly porque caían fragmentos de metralla como si fuese un chubasco pasajero. Recuerdo también una larga fila de aviones alemanes surcando el cielo, y a unos oficiales navales y de la RAF muy jóvenes que salieron corriendo de uno de los hoteles y se pasaron unos a otros un par de prismáticos de campaña. Luego nos sentamos en el ático de Connolly y estuvimos viendo los pavorosos incendios más allá de Saint Paul y la gran columna de humo de un depósito de combustible río abajo; Hugh Slater estaba al lado de la ventana y dijo: «Igual que en Madrid… qué nostalgia». El único que estaba impresionado era Connolly, que nos acompañó al tejado y, tras contemplar un rato los incendios, dijo: «Es el final del capitalismo. Un juicio contra todos nosotros». Yo no opinaba igual, pero me impresionaron el tamaño y la belleza de las llamas. Esa noche me despertaron las explosiones y salí a comprobar si se habían extinguido los incendios —de hecho, había tanta luz como si fuese de día, incluso en el distrito N. W.—, pero seguí sin tener la sensación de estar viviendo un acontecimiento histórico de importancia. Una vez abandonado el intento de conquistar Inglaterra con bombardeos aéreos, le dije a Fyvel: «Ha sido Trafalgar. Ahora vendrá Austerlitz», pero en aquel momento no reparé en la analogía.

El News Chronicle vuelve a mostrarse muy derrotista, clama en contra de la salida de Bengasi y da a entender que deberíamos haber atacado Trípoli mientras podíamos en lugar de trasladar las tropas a Grecia. Y esos son exactamente los mismos que habrían puesto el grito en el cielo si hubiésemos continuado con la conquista del imperio italiano y dejado a los griegos de lado.

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9-4-1941

Los presupuestos casi han desplazado de las noticias la campaña de los Balcanes. La gente solo habla de lo primero.

Las noticias de la noche parecen muy malas. El comandante en jefe de los griegos ha emitido un comunicado afirmando que los serbios se han retirado y han dejado desprotegido el flanco izquierdo. Resulta significativo porque uno no dice oficialmente algo así —en la práctica, que los serbios han traicionado a los griegos— si no cree que las cosas están yendo muy mal.

La Home Guard ya tiene ametralladoras, al menos dos por compañía. Parece un gran avance comparado con los tiempos en que nos iban a proporcionar escopetas —aunque no las tenían— y se rieron de mi pregunta de si podríamos tener ametralladoras como si fuese algo descabellado.

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11-4-1941

Los periódicos de ayer informaron de que Gran Bretaña planea prestar a España 2.500 000 libras, supongo que como recompensa por la toma de Tánger. Es un pésimo síntoma. Siempre que empezamos a hacer concesiones a las potencias totalitarias menores en tiempo de guerra es que nos encontramos en una situación muy apurada.

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12-4-1941

Todo el mundo acepta que las tropas alemanas en Libia, o al menos una parte de ellas, han llegado a través de territorio africano francés o en barcos franceses. No obstante, los periódicos no hacen ni la menor alusión al respecto. Es posible que continúen recibiendo instrucciones de limitar las críticas a la Francia de Vichy.

Antes de ayer vi pescados de agua dulce (percas) en una pescadería. Hace un año, los ingleses, y me refiero a los de ciudad, no los habrían tocado.

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13-4-1941

Ni una sola noticia fiable sobre Grecia o Libia. […] De los dos periódicos que he podido conseguir hoy, el Sunday Pictorial era sombrío y derrotista y el Sunday Express no parecía mucho más optimista. El Evening Standard de ayer incluía un artículo firmado por «nuestro corresponsal en asuntos militares» […] que aún lo era más. Todo parece indicar que los periódicos están recibiendo noticias muy malas que no les permiten publicar. […] ¡Qué desastre tan espantoso! Lo único alentador es que los expertos militares coinciden en que nuestra intervención en Grecia es desastrosa, y los expertos militares siempre se equivocan.

Cuando la campaña en Oriente Próximo se decida de un modo u otro y la situación se estabilice, interrumpiré este diario. Cubre el período entre las campañas de primavera de Hitler de 1940 y 1941. Dentro de un mes o dos empezará una nueva fase militar y política. Los seis primeros meses de este diario abarcan el período casi revolucionario que siguió al desastre de Francia. Está claro que ahora nos encontramos en otro período desastroso, aunque de características distintas, menos inteligible para la gente normal y que no necesariamente habrá de suponer una mejora política. Al repasar el inicio del diario, veo que mis predicciones políticas se han visto desmentidas, y, no obstante, los cambios revolucionarios que predije están sucediendo a cámara lenta. Veo que escribí una entrada dando a entender que los anuncios comerciales desaparecerían de las paredes en menos de un año. No ha sido así, claro, el repugnante anuncio de jarabe para la tos Famel sigue presente en todas partes, igual que el de «Es más hombre desde que toma Worthington» y el de «La madre de alguien que yo me sé no usa Persil», pero hay muchos menos y los carteles del gobierno son mucho más numerosos. Connolly dijo una vez que los intelectuales tienden a acertar sobre la dirección de los acontecimientos, pero se equivocan respecto a la velocidad a la que van a producirse los cambios, y tiene toda la razón.

El sábado me alisté en el grupo 38 y me quedé horrorizado al ver lo estropeada que está esa gente. Cuando uno ve un grupo como este, escogido solo por la fecha de nacimiento, se da cuenta de que los obreros envejecen más deprisa. Sin embargo, no viven menos, o solo unos pocos años menos, que la gente de clase media. Pero tienen una larga edad mediana, que va desde los treinta a los sesenta años.

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14-4-1941

Las noticias de hoy son espantosas. Los alemanes están en la frontera de Egipto y la fuerza británica de Tobruk da la impresión de haberse quedado aislada, aunque desde El Cairo lo niegan. Hay diversidad de opiniones sobre si los alemanes disponen de verdad de un ejército muy poderoso en Libia o si solo tienen unas fuerzas relativamente pequeñas y lo que ocurre es que nosotros no tenemos nada, pues la mayoría de las tropas y vehículos de combate se trasladaron a otros frentes en cuanto tomamos Bengasi. En mi opinión, lo segundo es más probable, como lo es que enviásemos solo tropas europeas a Grecia y dejásemos sobre todo indios y negros en Egipto. D., que conoce bien Sudáfrica, cree que después de la caída de Bengasi el gobierno retiró las tropas, no tanto para utilizarlas en Grecia como para rematar la campaña de Abisinia, y que el motivo fue político, para regalar a los sudafricanos, que en cierto modo nos son hostiles, una victoria y tenerlos de buen humor. Si resistimos en Egipto habrá valido la pena con tal de despejar el mar Rojo y abrir esa ruta a los barcos estadounidenses. Pero para eso necesitamos los puertos franceses del África occidental, que hace casi un año podríamos haber tomado casi sin combatir.

Los términos del pacto de no agresión entre Rusia y Japón son extremadamente vagos. Pero es probable que incluyan una cláusula secreta por la que Rusia acepta abandonar China, sin duda paulatinamente y sin admitir lo que sucede, como en el caso de España. De otro modo es difícil entender qué sentido puede tener el pacto.

Ninguna noticia fiable de Grecia. Hace tres días que repiten una historia absurda sobre un vehículo acorazado británico que sorprendió a un grupo de alemanes.

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15-4-1941

Anoche fui al pub a oír las noticias de las nueve y como llegué unos minutos tarde, pregunté a la patrona qué habían dicho. «Oh, nunca las pongo. Nadie las escucha. En el otro bar están tocando el piano y no dejan de tocar para oírlas». Y eso en un momento en que un peligro mortal se cierne sobre el canal de Suez. Es como en los peores momentos de la campaña de Dunkerque, cuando la camarera no habría encendido la radio si no se lo hubiese pedido. […] O como cuando en 1936 los alemanes reocuparon la cuenca del Rin. Yo estaba en Barnsley. Entré en un pub justo después de terminar las noticias y observé como de pasada: «Los alemanes han cruzado el Rin». Con un vago aire de recordar alguna cosa alguien murmuró «Parleyvoo». Nada más. […] Y lo mismo en todos los momentos de crisis desde 1931 hasta ahora. Todo el tiempo tiene uno la sensación de estar estrellándose contra un muro de estupidez impenetrable. Aunque es evidente que en determinadas ocasiones esa misma estupidez les ha sido de gran ayuda. Cualquier nación europea en nuestro lugar hace mucho que estaría lloriqueando y pidiendo la paz.

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17-4-1941

Intenso ataque aéreo anoche, probablemente el más intenso en muchos meses en lo que a Londres se refiere. […] Una bomba cayó en el Lord’s Cricket Ground (esta mañana los colegiales estaban entrenando a unas yardas del cráter como si tal cosa) y otra en los terrenos de la iglesia de Saint John’s Wood. Por suerte no cayó entre las tumbas a pesar de mis temores. […] Esta mañana he pasado junto a un callejón en Hampstead, donde hay una casa reducida a un montón de cascotes por culpa de una bomba, una imagen tan frecuente que uno apenas repara en ella. No obstante, la calle está acordonada, hay gente excavando y una fila de ambulancias esperando. Debajo del enorme montón de ladrillos hay cuerpos destrozados y tal vez quede gente con vida.

Los cañones antiaéreos estuvieron disparando toda la noche. […] Hoy no he encontrado a nadie que hubiese podido dormir, y E[ileen] dice lo mismo. La fórmula es: «No he pegado ojo ni un minuto». Creo que son tonterías. Desde luego es difícil dormir con semejante estruendo, pero E[ileen] y yo debemos de haber dormido la mitad de la noche.

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22-4-1941

He pasado dos o tres días en Wallington. El bombardeo de la noche del sábado se oía sin dificultad pese a que nos encontrábamos a 45 millas.

Aprovechando que estaba en Wallington sembré 40 o 45 libras de patatas, que según la temporada podría permitirnos cosechar entre 200 y 600 libras. Sería raro —espero que no, pero es muy posible que así sea— que cuando llegue el otoño las patatas sean un logro más importante que todos los artículos, emisiones radiofónicas, etc., que he hecho este año.

El frente greco-británico parece haberse desplazado al sur, moviéndose sobre Janina, hasta una posición no muy lejos del norte de Atenas. Si las noticias de los periódicos son ciertas, han atravesado la llanura de Tesalia sin sufrir demasiados daños. Lo que inquieta a todo el mundo y sin duda va a causar mucho revuelo en Australia es la falta de noticias fiables. Churchill dijo en su discurso que incluso el gobierno había tenido dificultades para obtener noticias de Grecia. Lo que más me preocupa son las constantes declaraciones de que estamos causando grandes bajas, de que los alemanes avanzan en formación cerrada y son barridos en masa, etc., etc. Justo lo mismo que decían en la batalla de Francia. […] Está claro que pronto se producirá un ataque contra Gibraltar, o al menos algún movimiento adverso en España. Los discursos de Churchill empiezan a parecerse a los de Chamberlain: evade las preguntas, etc.

Hace un par de días las tropas británicas invadieron Irak. Aún no hay noticias sobre si están haciendo lo debido, eliminando a los agentes alemanes, etc. Por todas partes hay gente que dice: «Mosul no le servirá de nada a Hitler aunque llegue a conquistarlo. Los británicos volarán los pozos mucho antes».

Vete a saber si lo harán. ¿Acaso volaron los pozos rumanos cuando tenían oportunidad? Lo más deprimente de esta guerra no son los desastres que vamos a padecer en esta etapa, sino saber que estamos gobernados por peleles. […] Es como si tu vida dependiera de una partida de ajedrez, y tuvieses que limitarte a ver cómo hacen las jugadas más estúpidas sin poder hacer nada por impedirlo.

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23-4-1941

Parece que los griegos se rinden. Habrá que dar muchas explicaciones en Australia. Si condujese a una investigación sobre la campaña en Grecia y a un debate general que defina el papel de Australia en el Imperio y democratice en parte la actuación en la guerra, habrá valido la pena.

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24-4-1941

Seguimos sin noticias claras de Grecia. Lo único que se sabe es que un ejército griego, o parte de un ejército griego, o puede que todo el ejército griego, ha capitulado. No hay detalles sobre cuántos hombres tenemos, en qué situación han quedado, si será posible resistir y dónde, etc., etc. El Daily Express da a entender que apenas disponemos de aviones. Los términos del armisticio redactado por los italianos pretenden evidentemente utilizar después a los griegos como rehenes, con intención de que cedamos Creta y otras islas.

No hay indicios sobre la postura rusa. Los alemanes están cerca de los Dardanelos y está claro que el ataque contra Turquía es inminente. Los rusos tendrán que decidir si se oponen a Alemania, si presionan a Turquía para que no se resista y quedarse a cambio Irán, o ver cómo la orilla sur del mar Negro pasa a manos alemanas. En mi opinión, harán lo segundo, o menos probablemente lo tercero, en cualquier caso con demostraciones públicas de fariseísmo.

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25-4-1941

C., de mi sección de la Home Guard, pollero de profesión pero que ahora comercia con todo tipo de carnes, compró ayer 20 cebras en el zoológico. Se supone que para carne para perro y no para consumo humano. Me parece un desperdicio. […] Se dice que quedan aún 2000 caballos de carreras en Inglaterra, cada uno de los cuales come entre 10 y 15 libras al día. Es decir, esos animales están devorando al día el equivalente a la ración de pan de una división entera.

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28-4-1941

El discurso de Churchill anoche fue muy bueno. Pero resultaba imposible sacar cualquier información de él. El único hecho que pude deducir fue que durante la ofensiva en Libia Wavell nunca pudo concentrar más de 2 divisiones, digamos unos 30 000 hombres. Oí el discurso en el puesto de la Home Guard. Los hombres estaban impresionados, incluso conmovidos. Pero creo que solo dos de los presentes ganaban menos de 5 libras a la semana. La oratoria de Churchill está muy bien, tal vez un poco anticuada, pero no me gusta su forma de hablar en público. ¡Qué lástima que no pueda, no quiera o no le dejen decir nada claro!

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2-5-1941

Ayer por la mañana llegó un hombre de –––––– para tomar medidas para la tapicería del sillón. Era el típico pañero, menudo, pulcro, con un aire femenino y acericos por todas partes. Me contó que era el único trabajo doméstico que iba a hacer ese día. Se pasa el tiempo cortando patrones de fundas de pistola, que por lo visto se hacen igual que la tapicería de las sillas. Dijo que los de –––––– están ganando mucho dinero con eso.

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3-5-1941

El número de soldados evacuados de Grecia se calcula en torno a los 41 000 o 43 000, pero se afirma que había menos hombres de lo que se pensaba, probablemente en torno a los 55 000. Se cree que ha habido unas 3000 bajas y unos 7000 u 8000 prisioneros, lo cual coincide con las cifras alemanas. Se dice que se han perdido unos 8000 vehículos, supongo que de todo tipo. No se dice nada de los barcos, aunque imagino que deben de haber hundido varios. Spender, uno de los ministros australianos, declara públicamente que «los fusiles son tan inútiles contra los tanques como los arcos y las flechas». Al menos es un paso adelante.

Al parecer, Irak ha entrado en la guerra. En el mejor de los casos, es un desastre. […] Lo más probable es que no podamos ni siquiera vérnoslas con el supuesto ejército de Irak, que sin duda podríamos hacer pedazos desde el aire en unas horas. O bien se firmará un acuerdo en el que cederemos y dejaremos las cosas como estaban para que vuelva a suceder lo mismo; o nos enteraremos de que el gobierno de Irak controla los pozos, pero que da igual porque han aceptado proporcionarnos todo lo necesario, etc., etc, y luego sabremos que unos expertos alemanes han llegado en avión pasando por Turquía; o nos pondremos a la defensiva y no haremos nada hasta que los alemanes consigan transportar un ejército por aire, y entonces combatiremos en desventaja. Cada vez que uno considera la política del gobierno británico, puede decirse que, desde 1931, tiene la misma sensación que al apretar a fondo el acelerador de un coche con un solo cilindro, una sensación de enorme debilidad. No sabe uno qué es lo que van a hacer, pero puede estar seguro de que en ningún caso lo conseguirán o actuarán antes de que sea demasiado tarde. […] Resulta curioso la confianza que se siente cuando se trata solo de combatir y la impotencia que inspira cualquier cuestión de estrategia o diplomacia. Uno sabe de antemano que la estrategia de un gobierno británico conservador está siempre condenada al fracaso porque falta la voluntad de vencer. Sus escrúpulos a la hora de atacar a los neutrales —y esa es la principal diferencia estratégica entre Alemania y nosotros en esta guerra— son solo el síntoma de su deseo subconsciente de fracasar. Uno no tiene escrúpulos cuando combate por una causa en la que cree.

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6-5-1941

Los turcos se han ofrecido a mediar en Irak, probablemente sea un mal síntoma. Movilización en Irán. El gobierno estadounidense ha interrumpido el envío de material bélico a la URSS, lo cual es bueno en sí mismo, pero es probable que sea otro mal síntoma.

Sorprendentes imágenes en las estaciones del metro cuando uno pasa por allí de noche. Lo más sorprendente es el aire limpio, normal y doméstico que tiene todo ahora. Sobre todo los matrimonios jóvenes, personas cautas y hogareñas que probablemente estarían comprando una casa a una constructora, arrebujados debajo de una colcha rosa. Y las familias numerosas que se ven aquí y allá, el padre, la madre y varios hijos tumbados en fila como conejos en la conejera. Todos parecen dormir tranquilamente a pesar de la luz. Los niños están tumbados de espaldas, con las mejillas sonrosadas como las muñecas de cera, y todos duermen profundamente.

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11-5-1941

La noticia más importante de los últimos días, que los periódicos incluyeron en las últimas páginas, fue el anuncio ruso de que no podían seguir reconociendo los gobiernos de Bélgica y Noruega. Y lo mismo con el de Yugoslavia, según los periódicos de ayer. Es el primer movimiento diplomático desde que Stalin se nombró presidente a sí mismo, y equivale al anuncio de que Rusia consentirá cualquier tipo de agresión. Debe de haber habido presiones alemanas y, puesto que coincide con la destitución de Molótov, probablemente sea indicio de un claro alineamiento de la política rusa con la del bando alemán, que requiere de la autoridad personal de Stalin para ser efectiva. No tardarán en hacer algún movimiento hostil contra Turquía, Irán o ambos países.

Anoche se produjo un ataque aéreo muy intenso. Una bomba causó daños leves en este edificio; es la primera vez que ocurre en una casa en la que me encontraba yo. A eso de las 2 a.m., en medio de los estallidos y las bombas que se oían a lo lejos, hubo un estruendo devastador que nos despertó, aunque no rompió los cristales de las ventanas ni hizo temblar la habitación. E[ileen] se levantó y se asomó a la ventana, pues había oído gritar a alguien que habían alcanzado la casa. Poco después salimos al pasillo y lo encontramos lleno de humo y con un fuerte olor a goma quemada. Subimos al tejado y vimos grandes incendios en todas las direcciones, uno al oeste, a varias millas de distancia, con unas llamaradas enormes, debía de ser en un almacén de algún material combustible. El humo se colaba por el tejado, pero al final decidimos que no procedía de este bloque de pisos. Al bajar las escaleras nos dijeron que sí procedía de este bloque, pero que todo el mundo debía quedarse en su piso. Para entonces el humo era tan espeso que era difícil ver lo que había al otro lado del pasillo. Enseguida oímos gritos de «¡Sí, sí! Todavía queda gente en el 111», y a los guardias que nos gritaban que saliésemos. Nos pusimos un poco de ropa, cogimos algunas cosas y salimos, pensando que la casa se había incendiado y que tal vez no pudiésemos volver. En ocasiones así uno coge lo que cree más importante, y luego reparé en que no había cogido la máquina de escribir o los documentos, sino las armas y una mochila con comida, etc., que tengo siempre dispuesta. En realidad, lo único que había pasado era que la bomba había incendiado el garaje y quemado los coches que había dentro. Fuimos a casa de los D., que nos dieron té, y nos comimos una tableta de chocolate que llevaba meses guardando. Después le dije a E[ileen] que tenía la cara negra y me respondió: «¿Y cómo crees que estás tú?». Me miré al espejo y vi que la tenía bastante negra. En aquel momento no se me ocurrió pensarlo.

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13-5-1941

No tengo ninguna teoría sobre las razones de la llegada de Hess. Es un completo misterio. Lo único que sé es que, si hay alguna posibilidad de desperdiciar esta ocasión para hacer propaganda, el gobierno británico dará con ella.

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18-5-1941

Irak, Siria, Marruecos, España, Darlan, Stalin, Raschid Ali, Franco… sensación de absoluta impotencia. Si se puede hacer algo mal, infaliblemente se hará. Llega uno a pensar que es una ley de la naturaleza.

Ayer, o anteayer, en los carteles de los periódicos: «Los nazis están utilizando las bases aéreas sirias», y noticias de que, cuando se anunció este hecho en el Parlamento, se oyeron gritos de «¡Vergüenza!». Por lo visto, hay gente capaz de sorprenderse cuando se rompen los términos del armisticio y los nazis utilizan el imperio francés. Y, sin embargo, cualquier observador externo como yo podía darse cuenta el día en que Francia salió de la guerra de que era evidente que ocurriría.

Está claro que hemos perdido cualquier oportunidad de ganar la guerra de forma decente. Por lo visto, el plan de Churchill & Co. es retirarse de todas partes y luego reconquistarlo todo con ríos de sangre y la ayuda de los aviones estadounidenses. Por supuesto, es imposible. El mundo entero se pondría en contra suya, y probablemente Estados Unidos también. Dentro de dos años o bien nos habrán conquistado o seremos una república socialista luchando por su supervivencia, con una policía secreta y la mitad de la población pasando hambre. La clase gobernante inglesa se condenó a muerte a sí misma cuando renunció a conquistar Dakar, las Canarias, Tánger y Siria mientras había oportunidad.

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21-5-1941

Todos pendientes de Creta. En todas partes se oye lo mismo: que demostrará, de un modo u otro, la posibilidad de invadir Inglaterra. Podría ser cierto si nos diesen el único dato relevante, es decir, cuántos hombres tenemos allí y cómo están equipados. Si solo tenemos 10 000 o 20 000 soldados, y además de infantería, los alemanes podrían vencernos simplemente por superioridad numérica, aunque no consigan desembarcar tanques, etc. En conjunto, las circunstancias en Creta son mucho más favorables a los alemanes de lo que lo serían en Inglaterra. Si el ataque contra Creta es una prueba, es mucho más probable que lo sea para un ataque contra Gibraltar.

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24-5-1941

Las noticias de Grecia son claramente muy buenas, pero en todas partes se percibe una nota de pesimismo bajo la superficie. No hay noticias de Siria o Irak, y eso es un pésimo indicio. Darlan anuncia que no va a entregar la flota francesa a los alemanes. Sin duda, se tomarán medidas más moderadas basadas en esa mentira tan palpable.

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25-5-1941

Me cuentan en privado que hemos perdido tres cruceros en las operaciones de Creta. Muchas excusas en los periódicos porque no dispongamos de ningún caza. Ninguna explicación sobre por qué no se habían inutilizado las pistas de aterrizaje para que no pudiesen usarlas los aviones alemanes de transporte de tropas, ni de por qué no conseguimos armar a la población cretense hasta que fue demasiado tarde.

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31-5-1941

La cuestión de Abisinia sigue preocupándome. Hoy he visto el noticiero de las tropas sudafricanas avanzando hacia Addis Abeba. En el palacio del emperador (o lo que quiera que fuese ese edificio) se izó primero la Union Jack y solo después la bandera abisinia.

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1-6-1941

Nos estamos retirando de Creta. Se habla de 13 000 hombres evacuados. Aún no se ha dicho nada del número total de soldados que participaron en la operación. Si rescatamos primero a las fuerzas británicas y dejamos atrás a los griegos daremos una impresión lamentable, aunque desde un punto de vista militar sea lo más indicado.

Los británicos están en Bagdad. Aún sería mejor que estuviesen en Damasco. Se sabe de antemano que no impondremos condiciones demasiado severas a los iraquíes, es decir, que no nos adueñaremos de los pozos de petróleo, como condición del armisticio. Hace días que Hess no aparece en las noticias. Las respuestas evasivas a cualquier pregunta sobre él en el Parlamento, el desmentido de que el duque de Hamilton haya recibido jamás una carta suya, las afirmaciones de que el MOI estaba mal informado cuando dio la noticia y el aparente fracaso de toda la Cámara a la hora de preguntar quién informó mal al MOI y por qué, fueron tan penosos que estoy tentado de revisar el debate en Hansard para averiguar si lo han censurado en los periódicos.

Acaban de sonar las sirenas tras un período de tres semanas en las que no había habido un solo ataque aéreo.

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3-6-1941

Ahora que se ha completado la evacuación de Creta, se habla de 20 000 soldados evacuados. Así que es evidente que debió de empezar mucho antes de lo que dijo la prensa y que los barcos hundidos se perdieron en esa operación. Las bajas totales ascenderán probablemente a 10 000 hombres, 7 barcos de guerra (3 cruceros y 4 destructores), probablemente también algún mercante, muchos cañones AA y varios tanques y aviones. Todo por nada. […] Los periódicos se muestran más críticos que hasta ahora. Uno de los periódicos australianos dice abiertamente que no vale la pena defender Chipre a menos que actuemos contra Siria. En apariencia no hay indicios de que vayamos a hacerlo. Esta mañana se ha dado la noticia de que los alemanes ya han desembarcado unidades acorazadas en Latakia. También vagas insinuaciones de que los británicos «podrían» invadir Siria. Dentro de unos cuantos días podría ser demasiado tarde, aunque tal vez lo sea desde hace seis meses.

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8-6-1941

Esta mañana los británicos han entrado en Siria.

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14-6-1941

Un misterio absoluto, sobre el que nadie tiene noticias ciertas, envuelve las relaciones entre Rusia y Alemania. No conozco a nadie que haya visto a Cripps desde su regreso. Solo se puede juzgar por las probabilidades, y mi impresión es que los dos hechos generales son (i) que Stalin no irá a la guerra contra Alemania mientras quede un modo no suicida de evitarlo, y (ii) a Hitler no le conviene dejar a Stalin en mal lugar, pues lo está utilizando contra la clase obrera del mundo entero. Mucho más probable que un ataque directo contra Rusia, o un acuerdo claramente desventajoso para esta, es que se produzca alguna concesión disfrazada de alianza, tal vez acompañada de un ataque contra Irán o Turquía. Después oiremos que ha habido un «intercambio de expertos», etc., etc., y que parece haber muchos ingenieros alemanes en Bakú. Pero no hay que descartar la posibilidad de que toda esa maniobra sea un farol para disimular un ataque inminente, posiblemente la invasión de Inglaterra.

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19-6-1941

Pacto de no agresión entre Turquía y Alemania. He aquí nuestra recompensa por no acabar en su momento con Siria. A partir de ahora la prensa turca estará en contra nuestra, y eso tendrá efectos en los árabes.

Ayer se corrió el Derby, en Newmarket, y al parecer asistió una multitud. Hasta el Daily Express se burló. El Evening Standard lleva un tiempo diciendo que Hitler invadirá Gran Bretaña dentro de 80 días e insinúa que las maniobras en Europa oriental probablemente sean un movimiento de distracción, pero creo que lo hace con la intención de asustar a la gente para que trabaje más.

El gobierno británico ha dejado de emitir pasavantes a Petsamo y ha detenido tres barcos finlandeses con la excusa de que Finlandia es ahora territorio ocupado por el enemigo. Es el indicio más claro hasta el momento de que algo está pasando entre Rusia y Alemania.

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20-6-1941

Llevamos varios días a punto de derretirnos de calor. Una de las escasas ventajas de la guerra es que los periódicos han abandonado la estúpida costumbre de publicar titulares sobre el tiempo del día anterior.

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22-6-1941

Los alemanes han invadido la URSS esta mañana.

Todo el mundo está muy nervioso. En todas partes se da por sentado que es ventajoso para nosotros. No obstante, solo lo será si los rusos tienen intención de combatir y logran ofrecer verdadera resistencia, capaz si no de detener su avance al menos de desgastar su armada y su fuerza aérea. Está claro que el objetivo inmediato de los alemanes no son ni el territorio ni el petróleo, sino barrer a la fuerza aérea rusa y eliminar así un peligro de su retaguardia mientras se encargan de Inglaterra. Es imposible adivinar lo que harán los rusos. El indicio más ominoso es que los alemanes no habrían intentado algo así sin estar seguros de alcanzar una victoria rápida.

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23-6-1941

En mi opinión, el discurso de Churchill ha sido magnífico. No complacerá a la Izquierda, pero olvidan que tiene que hablar para el mundo entero, por ejemplo, para los estadounidenses del Medio Oeste, para los oficiales navales y de aviación, para los tenderos y granjeros descontentos, y para los propios rusos, aparte de los partidos políticos de izquierdas. Sus referencias hostiles al comunismo eran ciertas y se limitaban a subrayar que nuestra oferta de ayuda es sincera. Imagino los gritos que darán los corresponsales en el New Stateman, etc. ¿Qué impresión daría que Stalin se pusiese en pie y dijese: «Siempre he sido un partidario convencido del capitalismo»?

Es imposible adivinar qué impresión causará en Estados Unidos este movimiento de Hitler. La idea de que conducirá a la creación de un partido pronazi fuerte en Inglaterra está equivocada. Sin duda hay gente acaudalada a la que le gustaría que Hitler destruyera el régimen soviético, pero se trata de una minoría. Los católicos estarán sin duda entre ellos, pero probablemente tendrán el suficiente sentido común de no mostrar sus cartas hasta que la resistencia rusa empiece a ceder. He hablado con gente de la Home Guard, entre ellos algunos militares carpetovetónicos y hombres de negocios bastante adinerados; todos son totalmente prorrusos, aunque están muy divididos respecto a la capacidad rusa de resistir. He aquí una típica conversación reproducida lo mejor que recuerdo.

Pollero al por mayor: En fin, espero que los rusos les den una buena tunda.

Pañero (judío): No. Se vendrán abajo, como la última vez. Ya lo verá.

Médico (extranjero, tal vez refugiado): Se equivoca. Todo el mundo subestima la fuerza de Rusia. Barrerán a los nazis.

Verdulero: Caramba, son doscientos puñeteros millones.

Pañero: Sí, pero no están organizados, etc., etc.

Todos hablan sin saber, pero demuestran cuáles son los sentimientos de la gente. Hace tres años, la mayoría de la gente que ganase más de 1000 libras al año, o incluso más de 6 por semana, se habría puesto del lado de los alemanes y contra los rusos. A estas alturas, el odio a Alemania les ha hecho olvidar todo lo demás.

En realidad, todo depende de si Rusia y Gran Bretaña están dispuestas a cooperar de verdad, sin arrière-pensée y sin cargar al otro con la mayor parte de la lucha. Sin duda en Rusia hay un partido pronazi fuerte, y me atrevo a decir que lo dirige el propio Stalin. Si Rusia vuelve a cambiar de bando y Stalin representa el papel de Pétain, sin duda los comunistas lo seguirán y volverán a ser pronazis. En mi opinión, si destruyen el régimen soviético y matan a Stalin o lo hacen prisionero, muchos comunistas se declararían leales a Hitler. De momento, los comunistas británicos han emitido una especie de manifiesto, exigiendo un «gobierno del pueblo», etc., etc. Cambiarán de cantinela en cuanto lleguen las instrucciones de Moscú. Si de verdad los rusos piensan ofrecer resistencia, no les conviene que haya un gobierno débil en Gran Bretaña, ni que estén en marcha fuerzas subversivas. Seguro que los comunistas son superpatrióticos dentro de diez días —el eslogan probablemente sea: «Todo el poder para Churchill»— y nadie les hace el menor caso. Pero si la alianza entre los dos países es sincera y con cierto toma y daca, los efectos políticos internos en ambos bandos serán positivos. Las circunstancias especiales que hicieron que la ayuda militar rusa fuese una mala influencia en España no se dan en este caso.

Todo el mundo hace comentarios anticipados sobre lo aburridos que serán los rusos libres. Creen que serán como los rusos blancos. La gente imagina a Stalin en una tiendecita de Putney vendiendo samovares y bailando danzas caucásicas, etc., etc.

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30-6-1941

No hay noticias de la campaña germano-rusa. Ambos bandos se han pasado la semana haciendo extravagantes declaraciones sobre el número de tanques enemigos, etc., destruidos. Uno solo puede creer las tomas de ciudades, etc., y por ahora las pretensiones alemanas no son muchas. Han tomado Lemberg y parecen haber ocupado Lituania, también dicen haber rodeado Minsk, aunque los rusos aseguran que han detenido su avance. En cualquier caso, no se han roto las líneas. Todo el mundo está muy optimista: «Los alemanes abarcan demasiado. Si Hitler no consigue romper las líneas la semana que viene, estará acabado», etc., etc. Pocos se paran a pensar que los alemanes son buenos soldados y no habrían iniciado esta campaña sin sopesar antes sus riesgos. Otros cálculos más moderados lo plantean así: «Si en octubre el ejército ruso sigue en pie y continúa combatiendo contra Hitler, es posible que en invierno sea un hombre acabado». Es difícil opinar sobre la orden del gobierno ruso de confiscar los aparatos de radio particulares. Caben varias explicaciones posibles.

No hay nada definitivo sobre la naturaleza de nuestra alianza con la URSS. Anoche todo el mundo esperaba divertido a oír si emitían La Internacional después de los himnos nacionales de los demás aliados. No lo hicieron, claro. No obstante, también tardaron en añadir el himno abisinio. Al final tendrán que emitir algo que represente a la URSS, pero elegirlo será peliagudo.

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3-7-1941

El discurso por radio de Stalin supone la vuelta al Frente Popular, a la defensa de la democracia y, en la práctica, está en total contradicción con lo que él y sus seguidores han estado proclamando los dos últimos años. No obstante, fue un magnífico discurso bélico, complemento exacto del de Churchill, y dejó claro que no busca ningún compromiso, al menos en este momento. No obstante, algunos pasajes dieron a entender que están considerando batirse en retirada. Se refirió a Gran Bretaña y EE. UU. en términos amistosos y más o menos como aliados, aunque en apariencia no existe aún ninguna alianza formal. Tildó a Ribbentrop & Co. de «caníbales» tal como lleva haciendo un tiempo Pravda. Por lo visto, una razón de la extraña fraseología de los discursos es que en ruso hay muchos insultos que no tienen equivalente en inglés.

No se me ocurre un ejemplo mejor de la superficialidad moral y emotiva de nuestro tiempo que el hecho de que ahora todos seamos más o menos pro-Stalin. El asesino repugnante está de momento de nuestro lado, de manera que las purgas, etc., se olvidan de repente. Lo mismo ocurriría con Franco, Mussolini, etc., si se pasaran de pronto a nuestro bando. Lo más que se puede decir a favor de Stalin es que probablemente sea sincero —cosa que sus seguidores no pueden ser—, pues sus constantes cambios de bando son al menos fruto de su propia decisión. Es un caso de «cuando papá se da la vuelta, todos nos volvemos», y por lo visto papá se da la vuelta movido por el espíritu.

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6-7-1941

Varios periódicos se están impacientando de que no hagamos más por ayudar a la URSS. Ignoro si, aparte de los ataques aéreos, hay intención de prestarles otro tipo de ayuda, pero si no se hace nada, sería un síntoma inquietante, dejando a un lado las consecuencias políticas y militares que eso podría tener. Pues, si no podemos iniciar una ofensiva terrestre ahora que los alemanes tienen 150 divisiones ocupadas en Rusia, ¿cuándo diablos lo haremos? No he oído ningún rumor sobre movimientos de tropas, de modo que al menos desde Inglaterra no se está preparando ninguna expedición. La única novedad es que Beaverbrook ha empezado a producir tanques, igual que el año pasado se puso a producir aviones. Pero eso no dará frutos hasta dentro de unos meses, y no hay el menor indicio de dónde tienen intención de utilizarlos. Si los alemanes estuviesen en situación de traer aquí muchas unidades acorazadas, es decir, si tuviesen el dominio absoluto del mar y el aire, habríamos perdido la guerra.

No se habla de ninguna alianza formal con Rusia, ni de nada que clarifique de hecho nuestra relación, a pesar de las declaraciones más o menos amistosas de ambas partes. Por supuesto, no podemos correr ningún riesgo hasta estar seguros de que se trata de una alianza firme, es decir, de que seguirán combatiendo incluso si consiguen repeler la invasión.

Sin noticias fiables de los frentes. Los alemanes han atravesado el Pruth, pero no está claro que hayan atravesado el Berésina. Los daños declarados por ambas partes son evidentemente falsos. Los rusos aseguran que las bajas alemanas ascienden ya a 700 000, o lo que es lo mismo, casi un 10 por ciento del ejército de Hitler.

He leído varios periódicos católicos, y también varios ejemplares de Truth, para ver cuál es su actitud ante nuestra cuasialianza con la URSS. Los periódicos católicos no se han vuelto pronazis, y es posible que no lleguen a hacerlo. Por lo visto, han adoptado la línea de que Rusia está objetivamente de nuestro lado y es necesario ayudarla, aunque no debe haber una alianza clara. Truth, que odia a Churchill, ha adoptado la misma línea, aunque tal vez sea un poco más antirruso. Parece ser que algunos periódicos católicos irlandeses se han vuelto claramente pronazis. De ser así, habrá repercusiones similares en EE. UU. Será interesante comprobar si la «neutralidad» impuesta a la prensa irlandesa, que le prohíbe hacer ningún comentario sobre los beligerantes, se pondrá en práctica en el caso de Rusia, ahora que ha entrado en la guerra.

La Convención del Pueblo ha votado un apoyo total al gobierno y exige «la continuación vigorosa de la guerra», y eso solo quince días después de que exigieran una «paz popular». Se cuenta la anécdota de que cuando la noticia de la invasión de Rusia llegó a un café de Nueva York donde estaban charlando unos comunistas, uno de ellos que había ido un momento al baño volvió y descubrió que la «línea del partido» había cambiado durante su ausencia.

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28-8-1941

Ya soy oficialmente empleado de la BBC.

El frente oriental, si es que lo hay, se extiende más o menos por Tallinn, Gomel, Smoliensk, Kíev, Dniepropetrovsk y Jersón. Los alemanes han ocupado un área que debe de ser mayor que Alemania, pero no han destruido a los ejércitos rusos. Los británicos y los rusos invadieron Irán hace tres días y los iraníes ya se baten en retirada. No hay rumores fiables sobre los movimientos de tropas en ese país. Ahora disponen de más o menos un mes para emprender alguna acción en el continente, pero no creo que sean esas sus intenciones. Por debajo de los términos de la declaración conjunta de Churchill y Roosevelt se percibe que los sentimientos antihitlerianos de los estadounidenses se han enfriado tras la invasión de Rusia. Por otro lado, no hay indicios de que en nuestro país haya aumentado la voluntad de sufrir sacrificios, etc. Sigue habiendo quejas porque no hacemos lo suficiente por ayudar a la URSS, pero en conjunto no son muchas. Creo que la campaña rusa está decidida en el sentido de que Hitler no logrará llegar al Cáucaso y Oriente Próximo este invierno, pero tampoco se va a hundir y ha causado más daño del que ha recibido. De momento, la victoria no parece estar a la vista. Nos espera una guerra fatigosa, larga y monótona en la que todo el mundo irá empobreciéndose cada vez más. Ya ha empezado la nueva fase que había previsto, y ha concluido el período casi revolucionario que empezó con Dunkerque. Por tanto, pongo final a este diario, como dije que haría cuando empezase la nueva fase.

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Esta fue la última entrada en el Diario de guerra de Orwell hasta marzo de 1942.

Una respuesta a “DIARIO DE GUERRA. 28 de mayo de 1940-28 agosto de 1941 (Final)

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