EL JUEGO DE LOS INSECTOS. Revista entomológica en tres actos (Final)

Karel Capek y Yosef Capek

 

 

 

Tercer acto

Las hormigas

VAGABUNDO:
Esto es lo que pasa… y por qué va a estar mal. Esos insectos, si lo piensas bien, no tienen sentido de la comunidad.
Cada cual para sí es el ejemplo que dan.

CRISÁLIDA:
Escúchame, escúchame…, el mundo pronto será libre.

VAGABUNDO:
Cree que ella es el mundo…, se lo cree.
Estos insectos todos se portan así.
Ridículas criaturas, no pueden darse cuenta de lo pequeñas que son para ti y para mí.
Me hartan. Haría lo que fuese (y cómo) para largarme de aquí.
¡Dios! Estos insectos ni sueñan con trabajar en comunidad.

CRISÁLIDA: Se aproxima la hora de la coronación.

VAGABUNDO (Levantándose de un salto):
¡Maldito sea si no he dado con la verdad!
Es lo que se dice tener suerte.
Los insectos no trabajan juntos, el hombre sí.
Sabe hacer un plan general.
Hay algo grande en su lucha, en perecer por los derechos de la Nación.

(Se sienta)

CRISÁLIDA: Me crecen las alas. Mira: se estiran más allá de los grandes soles.

VAGABUNDO:
Ya lo tengo. Esto es lo que hace grande al hombre. ¡Dar la vida por el Estado!
¡Hablemos claro!
El hombre no es ni la mitad de lo noble que se ha inventado.
Menudo mordisco, ¿quién ha sido? Otra de estas…; es verdad, me he sentado en un hormiguero…; cientos y miles…; a eso es a lo que están jugando…, ¡cientos y miles! (Mientras tanto se levanta el telón y se ve el hormiguero. En el centro está sentada la hormiga ciega, que cuenta sin parar. hormigas con sacos, judías, palas, etc., cruzan corriendo al ritmo de la hormiga ciega)

HORMIGA CIEGA: Uno, dos, tres, cuatro…; uno, dos, tres, cuatro…

VAGABUNDO: ¿Qué es eso? ¿Para qué cuentas, viejo?

HORMIGA CIEGA: Uno, dos, tres, cuatro…

VAGABUNDO: ¿Pero qué es esto? O un almacén o una fábrica, ¿no? ¡Eh! ¿Para qué todo esto?

HORMIGA CIEGA: Uno, dos, tres, cuatro… vagabundo: Estoy preguntando que de qué es esta fábrica…, que qué está contando este ciego. Ah, les está marcando el ritmo. Todas se mueven al ritmo de su voz, uno, dos, tres, cuatro. Como máquinas… ¡Bah!, esto me marea.

HORMIGA CIEGA: Uno, dos, tres, cuatro…

(Entra el INGENIERO JEFE)

INGENIERO JEFE: Más de prisa, más de prisa, uno, dos, tres, cuatro…

HORMIGA CIEGA (Más de prisa): Uno, dos, tres, cuatro…; uno, dos, tres, cuatro…

(Todas se mueven más de prisa)

VAGABUNDO: ¿Qué es esto? Señor, le estoy preguntando que qué es esta fábrica.

INGENIERO JEFE: ¿Qué negocio le trae aquí?

VAGABUNDO: ¿Negocio?

INGENIERO JEFE: ¿Con cuál hormiga?

VAGABUNDO: Soy un hombre humano, eso soy. ¡Hormigas, claro!

INGENIERO JEFE: Este es un reino de hormigas. ¿Qué desea?

VAGABUNDO: Dar un vistazo a esto.

INGENIERO JEFE: ¿Quiere usted trabajo?

VAGABUNDO: No me importaría.

(Entra corriendo el SEGUNDO INGENIERO)

SEGUNDO INGENIERO: ¡Un descubrimiento! ¡Un descubrimiento!

INGENIERO JEFE: ¿De qué se trata?

SEGUNDO INGENIERO: Un nuevo método de aceleración. No cuente uno, dos, tres, cuatro…; cuente nada, dos, tres, cuatro…, ¡eh, ciego!

HORMIGA CIEGA: Uno, dos, tres, cuatro…

SEGUNDO INGENIERO: No: Nada, dos, tres, cuatro.

HORMIGA CIEGA: Nada, dos tres, cuatro. Nada, dos, tres, cuatro…

(Todas se mueven más de prisa)

VAGABUNDO: No tan de prisa…, esto me atonta.

SEGUNDO INGENIERO: ¿Quién es usted?

VAGABUNDO: Un extranjero.

SEGUNDO INGENIERO: ¿De dónde?

INGENIERO JEFE: De los humanos… ¿Dónde está el hormiguero humano?

VAGABUNDO: ¿Qué?

INGENIERO JEFE: ¿Dónde está el hormiguero humano?

VAGABUNDO: ¡Ah! Por ahí y por ahí. Por todas partes.

SEGUNDO INGENIERO: Ja, ja, ja… ¡Por todas partes! ¡Tonto!

INGENIERO JEFE: ¿Hay humanos?

VAGABUNDO: Sí. Les llaman señores de la creación, eso es cómo les llaman.

SEGUNDO INGENIERO: Ja, ja. ¡Señores de la creación…!

INGENIERO JEFE: Los señores de la creación somos nosotros.

SEGUNDO INGENIERO: Ja, ja. ¡Dueños del mundo!

INGENIERO JEFE: Nosotros somos los dueños del mundo.

SEGUNDO INGENIERO: ¡El reino de las Hormigas!

INGENIERO JEFE: ¡El más importante estado de hormigas!

SEGUNDO INGENIERO: ¡Un poder mundial!

INGENIERO JEFE: ¡La más grande democracia!

VAGABUNDO: ¿Qué es eso?

INGENIERO JEFE: ¡El mundo tiene que obedecernos!

SEGUNDO INGENIERO: Todos tienen que trabajar…, todos para Ella.

INGENIERO JEFE: Lo que Ella ordena.

VAGABUNDO: ¿Quién es ella?

INGENIERO JEFE: El estado entero. ¡La Nación!

VAGABUNDO: ¡Caramba, lo mismo que nos pasa a nosotros! Tenemos miembros del Parlamento y consejeros, eso es la democracia… ¿Tienen ustedes consejeros?

INGENIERO JEFE: No, nosotros tenemos el conjunto.

SEGUNDO INGENIERO: Ja, ja, no sabe nada.

INGENIERO JEFE: La que manda. La que sólo da órdenes.

SEGUNDO INGENIERO: Ella mora en la ley…, en ningún otro lugar.

VAGABUNDO: ¿Y quién les da a ustedes sus órdenes?

INGENIERO JEFE: La razón.

SEGUNDO INGENIERO: La ley.

INGENIERO JEFE: El interés del Estado.

SEGUNDO INGENIERO: Eso es…, eso es…

VAGABUNDO: Eso me gusta…, todo para todos y todos para el todo.

INGENIERO JEFE: Por su majestad.

SEGUNDO INGENIERO: Y contra sus enemigos.

VAGABUNDO: ¿Cómo dice? ¿Contra quién?

INGENIERO JEFE: Contra todos.

SEGUNDO INGENIERO: Estamos rodeados de enemigos.

INGENIERO JEFE: Hemos vencido a las Hormigas Negras…

SEGUNDO INGENIERO: Y acabado con las Marrones…

INGENIERO JEFE: Y subyugado a las Grises, y ya sólo nos quedan las Amarillas; tenemos que hacer perecer a las Amarillas…

SEGUNDO INGENIERO: Tenemos que exterminarlas a todas.

VAGABUNDO: ¿Por qué?

INGENIERO JEFE: En beneficio del todo.

SEGUNDO INGENIERO: Los intereses del conjunto son los más importantes.

INGENIERO JEFE: Los intereses de la raza…

SEGUNDO INGENIERO: Los intereses industriales…

INGENIERO JEFE: Los intereses coloniales…

SEGUNDO INGENIERO: Los intereses mundiales…

INGENIERO JEFE: Los intereses del mundo.

SEGUNDO INGENIERO: Sí, sí, eso es.

INGENIERO JEFE: Todo interés es del conjunto.

SEGUNDO INGENIERO: Nadie puede tener intereses más que el todo.

INGENIERO JEFE: Los intereses protegen al todo.

SEGUNDO INGENIERO: Y las guerras lo alimentan.

VAGABUNDO: Ah, tienen hormigas guerreras.

SEGUNDO INGENIERO: No sabe nada.

INGENIERO JEFE: Nuestras hormigas son las hormigas más pacíficas del mundo.

SEGUNDO INGENIERO: Una nación de paz.

INGENIERO JEFE: Un estado de trabajo.

SEGUNDO INGENIERO: Sólo quieren el poder mundial…

INGENIERO JEFE: Porque quieren la paz mundial…

SEGUNDO INGENIERO: En interés de su producción pacífica…

INGENIERO JEFE: Y los intereses del progreso.

SEGUNDO INGENIERO: Por el interés de sus intereses, cuando hayamos dominado el mundo.

INGENIERO JEFE: Conquistaremos el tiempo, deseamos reinar sobre el tiempo.

VAGABUNDO: ¿Sobre qué?

INGENIERO JEFE: El tiempo. El tiempo es mayor que el espacio.

SEGUNDO INGENIERO: El tiempo nunca ha sido dominado.

INGENIERO JEFE: ¡El dueño del tiempo será dueño de todo!

VAGABUNDO: Despacio, por los clavos de Cristo, despacio, déjenme pensar.

INGENIERO JEFE: La velocidad es la dueña del tiempo.

SEGUNDO INGENIERO: La domesticación del tiempo…

INGENIERO JEFE: Aquel que domine la velocidad reinará sobre el tiempo.

SEGUNDO INGENIERO: Nada, dos, tres, cuatro…; nada, dos, tres, cuatro…

HORMIGA CIEGA (Más de prisa): Nada, dos, tres, cuatro…; nada, dos…

INGENIERO JEFE: Tenemos que hacer más rápida la velocidad.

SEGUNDO INGENIERO: La velocidad de producción.

INGENIERO JEFE: La Paz de la Vida…

SEGUNDO INGENIERO: Hay que acelerar cada momento.

INGENIERO JEFE: Hacerlo más corto…

SEGUNDO INGENIERO: Calculado…

INGENIERO JEFE: A un segundo…

SEGUNDO INGENIERO: A la n parte de un segundo…

INGENIERO JEFE: Para ahorrar tiempo…

SEGUNDO INGENIERO: Para aumentar la producción…

INGENIERO JEFE: El trabajo se ha venido haciendo demasiado despacio…; el trabajo ha de llevarse a cabo sin piedad…

SEGUNDO INGENIERO: Brutalmente… vagabundo: ¿Y para qué tanta prisa, eh?

INGENIERO JEFE: Los intereses del todo.

SEGUNDO INGENIERO: Es un problema de producción…, un problema de poder.

INGENIERO JEFE: Competición pacífica.

SEGUNDO INGENIERO: Estamos dando la batalla de la paz.

HORMIGA CIEGA: Nada, dos, tres, cuatro…

(Un OFICIAL se aproxima a los dos INGENIEROS y les da un informe)

VAGABUNDO:
¡Nada, dos, tres, cuatro! Hay que ir más de prisa. Sí.
Si diera yo la voz de mando haría a esos bichos volar.
¡Más de prisa, más de prisa, más de prisa! Nosotros los hombres tenemos la misma manía, cada vez aceleramos más y si corremos hacia la ruina nos tendremos que congratular.
Despierta, viejo, viejo. Vamos, a contar.

HORMIGA CIEGA: Dos, tres, cuatr…

INGENIERO JEFE: Más de prisa, más de prisa…

(Una HORMIGA cae con su carga y se queja)

SEGUNDO INGENIERO: ¡Eh, eh! ¿Qué es eso? Arriba.

OTRA HORMIGA (A su lado, se inclina): ¡Muerta!

INGENIERO JEFE: Uno, dos…; llévenselo, en seguida.

SEGUNDO INGENIERO: Murió honrosamente por la causa… de la velocidad.

INGENIERO JEFE: ¿Cómo la está levantando? Demasiado despacio, están perdiendo tiempo. Soltad. Ahora cabeza y pies juntos. Nada, dos, tres…; mal, suéltenla otra vez. Cabeza y pies…; nada, dos, tres, cuatro…; llévensela…; nada, dos, nada, dos, nada…

SEGUNDO INGENIERO: Dos, tres, cuatro…; más de prisa.

VAGABUNDO: Bueno, pues se murió bastante de prisa.

INGENIERO JEFE: Trabajo, trabajo, aquel que más posee, más debe trabajar.

SEGUNDO INGENIERO: Necesita más…

INGENIERO JEFE: Tiene más que defender…

SEGUNDO INGENIERO: Y más que ganar.

INGENIERO JEFE: Somos una nación pacífica… y la paz es igual al trabajo.

SEGUNDO INGENIERO: Y el trabajo, fuerza.

INGENIERO JEFE: Y la fuerza, guerra.

SEGUNDO INGENIERO: Sí, SÍ.

(Entra el INVENTOR andando a tientas)

INVENTOR: Fuera de mi camino…, apartaos.

SEGUNDO INGENIERO: Nuestro inventor…

INVENTOR: Cuidado, cuidado. No me toquen la cabeza. Es de cristal, es frágil. Es más grande que yo; paso, o se romperá, estallará, se golpeará. Fuera.

SEGUNDO INGENIERO: ¿Qué tal va?

INVENTOR: Me duele, me va a explotar. Puede chocar contra las paredes…, ¡bum! No puedo rodearla con las manos. Casi no puedo sostenerla. Cuidado, ¿me oyen? ¡Uy, uy!

INGENIERO JEFE: ¿Qué tiene dentro?

INVENTOR: Una máquina…, una máquina nueva en la cabeza. ¡Ay, ay…, una máquina enorme. Fuera de mi camino, fuera, llevo una máquina.

INGENIERO JEFE: ¿Qué clase de máquina?

INVENTOR: Una máquina de guerra. Una máquina grande, inmensa. El más rápido y más eficaz destructor de vidas. La última novedad del progreso, la cúspide de la ciencia. ¿Lo oyen, lo oyen? ¡Diez mil, cien mil muertos! Uy, uy, sigue trabajando y trabajando. Doscientos mil muertos… ¡Uy, uy, uy, uy!

INGENIERO JEFE (Al VAGABUNDO): Un genio, ¿eh?

INVENTOR: Ay, ay, qué dolor, se me abre la cabeza…; fuera de mi camino, fuera, no choquen contra mí… ¡Uh, uh, uh!

(Sale)

INGENIERO JEFE: Una gran cabeza. Nuestro más gran científico.

SEGUNDO INGENIERO: Nada sirve al estado tanto como la Ciencia.

INGENIERO JEFE: Grande es la Ciencia y ella prevalecerá…; habrá guerra.

VAGABUNDO: ¿Por qué guerra?

INGENIERO JEFE: Porque tendremos una nueva máquina de guerra.

SEGUNDO INGENIERO: Porque aún necesitamos un pedacito de mundo.

INGENIERO JEFE: El trocito que va del Abedul al Pino.

SEGUNDO INGENIERO: La carretera de entre las dos hierbas…

INGENIERO JEFE: El único camino abierto hacia el sur…

SEGUNDO INGENIERO: Cuestión de prestigio.

INGENIERO JEFE: Y de comercio.

SEGUNDO INGENIERO: Los derechos de nacionalidad.

INGENIERO JEFE: Nosotros o las Amarillas…

SEGUNDO INGENIERO: Nunca hubo una guerra más honrosa ni más urgente…

INGENIERO JEFE:… .que la guerra que nosotros tenemos que hacer.

SEGUNDO INGENIERO: Estamos preparados.

INGENIERO JEFE: Sólo nos queda encontrar un casus belli.

HORMIGA CIEGA: Nada, dos, tres, cuatro…

(Un gong)

INGENIERO JEFE: ¿Qué ha sido eso?

VOZ (Fuera): ¡Un mensajero! ¡Un mensajero!

(Entra el MENSAJERO)

MENSAJERO: Quiero anunciarme. Soy del Cuartel General del Ejército del Sur.

INGENIERO JEFE: Bien.

MENSAJERO: De acuerdo con vuestras instrucciones, hemos cruzado la frontera de los Amarillos…

INGENIERO JEFE: ¿Y qué?

MENSAJERO: Los Amarillos me capturaron y me condujeron ante su Comandante General…

INGENIERO JEFE: ¿Y?

MENSAJERO: Aquí tengo la carta…

INGENIERO JEFE: Déjamela ver. «El Gobierno de las Hormigas Amarillas exige al reino de las Hormigas que, dentro de los subsiguientes tres meses, retiren sus ejércitos establecidos entre el Abedul y el Pino, entre las dos hierbas.»

SEGUNDO INGENIERO: ¿Oyes eso?

INGENIERO JEFE: «Este territorio toca los intereses históricos, vitales, industriales, generales y militares de nuestro Estado, de modo que nos pertenece con todos los derechos.»

SEGUNDO INGENIERO: Un insulto, un insulto, ¡no podemos tolerarlo!

INGENIERO JEFE: «Mientras tanto hemos dado orden de movilización a nuestro Ejército.» ¡Por fin la guerra, por fin!

SEGUNDO INGENIERO: Por fin se nos obliga a luchar.

INGENIERO JEFE: ¡A las armas!

(Entra corriendo otro MENSAJERO)

SEGUNDO MENSAJERO: Los Amarillos están cruzando nuestra frontera…

INGENIERO JEFE: ¡A las armas! ¡A las armas!

SEGUNDO MENSAJERO: ¡Movilización! ¡A las armas!

AMBOS MENSAJEROS: ¡A las armas! ¡A las armas!

(Sirenas de alarma…, movimiento general de hormigas dentro del hormiguero)

HORMIGA CIEGA: Nada, dos, tres, cuatro… nada, dos, tres, cuatro…

(Aumenta la baraúnda de dentro)

VAGABUNDO:
Da gusto verlas pasar
en hilera a ofrecer su sangre…
Mueren por medio metro de barro
entre dos hojas de hierba.
Da gusto verlas a todas
tan acordes y tan activas.
No temen levantarse y morir
a la llamada de la Nación.

Me hacen recordar aquellas escenas
con granadas luminosas sobre la cabeza
la noche que dejamos mil muertos…
y capturamos dos letrinas.

Amigos, daros todos a ello
y aguantar hasta reventar.
Esos Amarillos quieren vuestro puñado de polvo.
¡No os lo dejéis arrebatar!

CRISÁLIDA: Llaman, gritan, suenan sus tambores.
El mundo se despierta. ¡El gran momento ha llegado!

(Ruido de tambores. Las HORMIGAS se convierten en SOLDADOS. El INGENIERO JEFE se convierte en COMANDANTE EN JEFE)

VAGABUNDO:
Eso es la educación. Sois chicos listos.
¡Así es!
¡Rayos! Si sois el doble de lo que yo me imagino,
juro
que coparéis ese trozo de tierra
antes
de que los Amarillos lo copen…
Pero más vale que me calle en honor
al jefe que llega.

INGENIERO JEFE: ¡Soldados! Nos vemos obligados a llamaros a las armas. Un cobarde enemigo nos ha atacado traicioneramente, con intención de interrumpir nuestras pacíficas preparaciones. En esta gran hora he sido nombrado Dictador.

SEGUNDO INGENIERO: Tres vivas al Dictador… Muchachos gritar o…

SOLDADOS: ¡Hip, hip, hurra!

INGENIERO JEFE (Saludando): ¡Gracias! ¡Gracias! Habéis respondido a la gravedad del momento. Soldados, luchamos por la vida y la libertad.

SEGUNDO INGENIERO: Y por la grandeza de nuestro Estado.

INGENIERO JEFE: Y por la grandeza de nuestro Estado. Hemos de hacer la guerra para defender la civilización y nuestro honor militar. Soldados, estoy con vosotros hasta la última gota de sangre.

SEGUNDO INGENIERO: ¡Viva nuestro Comandante en Jefe!

SOLDADOS: ¡Viva nuestro Comandante en Jefe!

INGENIERO JEFE: Conozco a mis soldados. Sé que lucharán hasta la victoria final. ¡Vivan nuestros hombres! ¡Hurra!

SOLDADOS: ¡Hurra! ¡Hurra! ¡Hurra!

INGENIERO JEFE (Al SEGUNDO INGENIERO): La primera y segunda división atacarán de frente. La cuarta rodeará el Bosque de Pinos y entrará en el Hormiguero de los Amarillos. Las mujeres y los niños serán degollados —Tercera División en la reserva— ¡Sin clemencia!

(El SEGUNDO INGENIERO saluda)

Que Dios nos ayude en esta empresa. Soldados, ¡media vuelta a la derecha! ¡Marcha ligera!

(Tambores)

¡Un, dos! Se nos obliga a luchar… ¡un, dos, un, dos! ¡En nombre de la Justicia! ¡Sin clemencia! ¡Por vuestras familias y hogares! ¡Un, dos, un, dos! No hacemos sino defendernos. Por un País Más Grande. ¡Un, dos!…, un enemigo despiadado. ¡A la batalla!… ¡Pegar duro! Reclamaciones históricas. Brillante espíritu del Ejército. ¡Un, dos, un, dos!

(Pasan TROPAS)

Buena suerte, soldados, estaré detrás de vosotros… ¡Muy bien la Quinta! Los conquistadores de los Pinos. Una época gloriosa… conquistar el mundo, atrevimiento maravilloso…, ¡un dos! ¡Bien, la Séptima! Vencedles soldados, los Amarillos son unos cobardes. Destrozad a vuestro paso, quemad, destruir, ¡héroes!

(Entra el MENSAJERO)

MENSAJERO: Los amarillos han invadido el terreno entre las raíces del Pino y de la Piedra…

INGENIERO JEFE: Tal como está previsto en el plan. Más de prisa, soldados, un, dos. Nos vemos empujados a luchar por el honor y la gloria, por las necesidades del Estado, por la falta de concepción de la Justicia; soldados, mostrad vuestro valor, la victoria es nuestra, el más grande momento de la historia. ¡Marchad de prisa, marchad de prisa, marchad de prisa! (Bums en la lejanía) La batalla está comenzando. Arriba con las reservas. (Mira por el telescopio)

HORMIGA CIEGA: Nada, dos, tres, cuatro… nada… (Aumenta el estrépito)

CRISÁLIDA:
Salvajes voces del mundo, ¡enmudeced!
Se acaban vuestros uus. ¡Llego yo!

INGENIERO JEFE: ¡Reservas, manteneos firmes!

(Al SEGUNDO INGENIERO.) Da un informe.

SEGUNDO INGENIERO (En voz alta): Por fin ha comenzado la batalla, bajo condiciones atmosféricas favorables. Nuestros heroicos hombres mantienen un magnífico espíritu.

INGENIERO JEFE: ¡Derecha! ¡Marcha ligera!… un, dos, un, dos…, ¡más de prisa, muchachos!

(Entra el MENSAJERO)

MENSAJERO: Nuestra ala derecha se está retirando. El Quinto Regimiento ha sido totalmente destruido.

INGENIERO JEFE: Tal como estaba planeado. Sexto Regimiento, remplácenles.

VAGABUNDO:
¡Ah, sí! Hubo otros informes uno de ellos rezaba:
«El regimiento fue pasado a cuchillo ¡según lo planeado!
Después de la batalla se pasará la escoba y recogerá
todos los cuerpos amontonados según lo planeado.»

(Entran los CAMILLEROS con un herido)

HERIDO: El Quinto Regimiento… nuestro regimiento… todos hemos sido destruidos. ¡Basta! ¡Basta!

(Ruido del aparato del telégrafo)

OFICIAL TELEGRAFISTA (Leyendo el despacho): «Quinto Regimiento destruido, esperamos órdenes.»

INGENIERO JEFE: Que el Sexto ocupe su lugar. (Al SEGUNDO INGENIERO.) Da un informe.

SEGUNDO INGENIERO: La batalla se está desarrollando con éxito. El Quinto Regimiento se ha distinguido especialmente repeliendo heroicamente todos los ataques, por lo cual ha sido relevado por el Sexto.

INGENIERO JEFE: ¡Bravo! Te condecoraré con la Cruz de Acero.

SEGUNDO INGENIERO: Gracias. No hago sino cumplir con mi deber.

PERIODISTA (Acercándose con un cuaderno de notas): Soy periodista; ¿anunciamos la victoria?

INGENIERO JEFE: Sí. Operaciones con éxito. Gracias a nuestros planes preparados desde hace años. El admirable espíritu de nuestras fuerzas… avance irresistible… el enemigo desmoralizado.

PERIODISTA: Nosotros… nosotros… nosotros…

INGENIERO JEFE: ¿Eh?

PERIODISTA: Imprimiremos todo.

INGENIERO JEFE: Bien. Contamos con la cooperación de la Prensa. No olvide los del admirable espíritu.

PERIODISTA: ¡La Prensa está cumpliendo con su deber!

(Sale)

(Entra el FILÁNTROPO con una hucha)

FILÁNTROPO: ¡Ayudad a los heridos! ¡Todo por los heridos! Regalos para los heridos. Dad a los heridos. Ayuda a los mutilados.

INGENIERO JEFE: Segunda división al ataque… ha de abrirse camino cueste lo que cueste.

FILÁNTROPO: Para nuestros héroes… ayuda a tus hermanos… ayuda para los heridos.

VAGABUNDO: ¡Guerra para los heridos! Perritas para sus heridas.

FILÁNTROPO: Ayuda para los heridos… dad a los mutilados.

VAGABUNDO (Se arranca un botón y lo echa a la hucha): ¡Todo por los heridos! ¡Mi último botón para la guerra!

OTRO HERIDO: ¡Oh! ¡Sacadme de mi miseria! ¡Sacadme!

FILÁNTROPO: Ayudad al herido.

(De nuevo el telégrafo)

OFICIAL TELEGRAFISTA: El ala derecha de los Amarillos se está retirando.

INGENIERO JEFE: Perseguidlos. Acabad con ellos. No os preocupéis por hacer prisioneros.

SEGUNDO INGENIERO: El enemigo se retira en gran confusión. Nuestros regimientos desafían la muerte.

INGENIERO JEFE: ¡Cuarto Regimiento!

OFICIAL TELEGRAFISTA: El Cuarto Regimiento ha sitiado el Pino y ha hecho un último ataque al Hormiguero de los Amarillos… la guarnición ha sido masacrada.

INGENIERO JEFE: Arrasadlo por completo… acabad con todos los civiles.

OFICIAL TELEGRAFISTA: El enemigo esta abrumado… han evacuado un palmo del tojo.

INGENIERO JEFE: Nuestra es la victoria. (Cae de rodillas y se quita el casco.) Gran dios de las hormigas, tú has dado la victoria a tus fieles. Te nombro Coronel honorario. (Se levanta de un salto.) Tercera División, ¡adelante!, todas las reservas adelante… no prisioneros. ¡Adelante! (Otra vez de rodillas.) Grandioso dios de la fuerza, tú sabes de nuestra santa causa… (Salto.) Tras ellos… seguidlos… atacadles… cazadles… matadlos a todos. Se ha establecido el imperio mundial. (De rodillas.) Dios de las hormigas, en esta importantísima hora… (Reza en silencio.)

VAGABUNDO (Inclinándose sobre él con suavidad): ¡Imperio Mundial! ¿Tú, hormiga miserable, tú llamas así a esta pizca de barro y hierba? ¿A este sucio pedacito de tierra? Si yo me pusiera a pisotear este vuestro hormiguero y a ti con él, ¿crees tú que estos árboles bajo los que estáis se iban a dar cuenta? ¡Ni hablar!

INGENIERO JEFE: ¿Quién eres tú?

VAGABUNDO: Sólo una voz. Aunque quizá ayer fuera soldado en otro hormiguero. ¿Qué piensas de ti mismo, conquistador del mundo? ¿Te sientes lo suficientemente grande? ¿No te parece demasiado pequeño todo ese montón de cadáveres… pequeño para tu gloria, imagen miserable?

INGENIERO JEFE (Alzándose): Te ignoro totalmente… ¡Me proclamo Emperador!

OFICIAL TELEGRAFISTA: La Segunda División pide refuerzos. Nuestras tropas parecen agotadas.

INGENIERO JEFE: Han de mantenerse. Que se fusile a los desertores.

OFICIAL TELEGRAFISTA: La Tercera División se halla en la más completa confusión.

HORMIGA (Huyendo a través del escenario): ¡Estamos huyendo!

INGENIERO JEFE: ¡Movilizad a la nación!

UNA VOZ: ¡No! ¡No! ¡Atrás, atrás!

GRITO ATERRADOR: ¡Salvaos!

INGENIERO JEFE: Enviad a los inútiles al frente… ¡todos tienen que ir!

SOLDADO: Nos están venciendo, corred.

DOS SOLDADOS: Nos han sitiado… ¡huid!

UN SOLDADO: Hacia el Oeste. ¡Huid por el Oeste!

SOLDADOS: Nos han sitiado por el Oeste… ¡corred hacia el Este!

INGENIERO JEFE: ¡Atrás! Cada cual a su puesto… al frente. Al Oeste.

MULTITUD (Desde la derecha): Huid… nos cazan. Hacia el Este.

MULTITUD (Desde la izquierda): Hacia el Oeste, salid del medio, ¡aquí están!

(Las dos corrientes comienzan a luchar)

INGENIERO JEFE (Gritándoles): ¡Atrás, cobardes! Ganado asqueroso… Soy vuestro Emperador.

UN SOLDADO: Echate (Lo atraviesa de parte a parte.) ¡Huid!

SEGUNDO INGENIERO (Entra corriendo herido): Han tomado la ciudad. Apagad las luces.

LOS AMARILLOS (Penetrando por ambos lados): ¡Hurra! ¡Hurra! ¡El Hormiguero es nuestro!

(Se apagan las luces: confusión)

SEGUNDO INGENIERO: ¡Luchad! ¡Luchad! ¡Ay!

LÍDER AMARILLO: Por los caminos tras ellos… no dejéis vivo a nadie, matad a todo el mundo.

GRITOS DE MATARIFES: ¡Ay! ¡Ay!

HORMIGA CIEGA: Nada, dos…, nada, dos…, nada, dos…

LÍDER AMARILLO: Tras ellos… matadlos… matadlos a todos.

(El ruido se aleja)

HORMIGA CIEGA: Nada, dos…, nada, dos…, nada, dos…

LÍDER AMARILLO: ¡Luz!

(Se encienden las luces… el primer plano está vacío… los cadáveres se amontonan por los rincones)

¡Bravo, Amarillos! Todos muertos.

VAGABUNDO: ¡Eh, general!

LÍDER AMARILLO: La victoria es de los Amarillos. La victoria de la justicia y el progreso. Nuestro es el paso entre las dos hojas de hierba. El mundo nos pertenece. Me proclamo Jefe del Universo.

CRISÁLIDA: Yo…, yo…, yo…

LÍDER AMARILLO (De rodillas): Justísimo dios de las hormigas, tú que sabes que nosotros sólo luchamos por la justicia, nuestra victoria, nuestro honor nacional, nuestros intereses comerciales.

VAGABUNDO (Sale corriendo, le da una patada y lo deja hecho pedacitos con su bota): ¡Bah! ¡Insecto asqueroso!

.

Telón

.

Epílogo

Vida y muerte

(Interior del bosque. Noche total. En primer plano el VAGABUNDO durmiendo.)

VAGABUNDO (Hablando en sueños): ¡Eh, General! (Se despierta.) Me he echado un sueño, ¿no? Carajo, tengo frío. Estoy enfermo…, tengo un temblor horrible. ¿Dónde estoy? No puedo verme las manos, está tan oscuro… ¿Quién habla? (Chillando.) ¡Eh! ¿Quién está hablando? Nada…, no hay nadie por ninguna parte. ¡Santo Dios! Qué miedo. ¿Dónde está el cielo? ¡No hay cielo! ¿Estaré muerto? Enfermo estoy de sobra. ¡Por los clavos de Cristo, un poco de luz, un rayito!

UNA VOZ: Espera, espera. La luz está llegando.

VAGABUNDO: Oigo voces por todas partes…, ¡voces!

VOZ de SOLDADO-HORMIGA: Estoy herido… tengo sed.

VOZ DE JEFE-HORMIGA: Ejército de ocupación, ¡avanzad!

VOZ DEL SR. ESCARABAJO: ¡Mi tesoro! ¿Dónde está mi tesorito?

VOZ DE UNA MARIPOSA: ¡Iris! ¡Iris!

VAGABUNDO: ¡Dadnos un poco de luz! ¡Me muero de miedo!

VOZ DEL GRILLO: Otro grillo vivió aquí hace mucho tiempo. ¡Cuidado, mucho cuidado!

VOZ DE LA MOSCA ICHNEUMON: ¡Ajá! ¡Los cacé!

VOZ DEL SOLDADO-HORMIGA: ¡Agua! ¡Agua!

VOZ DEL JEFE-HORMIGA: ¡Y cuidado con hacer prisioneros!

VOZ DE MARIPOSA: ¡Iris! ¡Iris!

VOZ DEL SR. ESCARABAJO: ¡Mi tesoro! ¡Mi pelotita! ¿Dónde está mi preciosa bolita?

VAGABUNDO: ¿Qué es esto? ¡Un pedernal! Si pudiera sacarle una chispa, sólo una, ¡una chispa de luz!

(Lo golpea contra otra piedra. Saltan chispas. Se ilumina el bosque)

¡A Dios gracias! ¡¡Luz!!

VOCES: ¡Huid! ¡Huid!

CRISÁLIDA: ¿Quién me llama? Ya voy, ¡ya voy!

(Música)

Mis alas empiezan a abrirse:
mi cubierta exterior a romperse…

VOCES DE MARIPOSAS NOCTURNAS (Que se acercan más y más rápidamente):
¡Dentro, dentro, dentro!, ¡alza el vuelo hasta el éxtasis, hasta el corazón de la luz!

CRISÁLIDA:
¡Para siempre viviré!
¡Por fin naceré!

(Grupo de MARIPOSAS NOCTURNAS que vuelan alrededor de la luz)

MARIPOSAS NOCTURNAS:
¡A dentro, a dentro, a dentro!, ¡alza el vuelo hasta el éxtasis, hasta el corazón de la luz!

VAGABUNDO: ¿Qué sois vosotras? ¿Mariposas? ¿Qué queréis? ¿Vida?

PRIMERA MARIPOSA (Separándose de las otras): ¡Ah! (Quieta.)
Avanzamos en la oscuridad
y volvemos a expirar.
Cada una es una chispa
de un fuego infinito…

(Cae muerta)

CORO: Y salir brillando de la fragua un momento, y perecer, es todo lo que deseamos.

VAGABUNDO: ¿Se ha muerto? Ella no quería morir.

SEGUNDA MARIPOSA (Separándose, etc.): ¡Ah…! (Quieta.)
Somos gotas de la cima
de una fuente que mana…

(Cae muerta)

TERCERA MARIPOSA (Separándose):
Bailamos sin descanso
y volvemos a las profundidades…

CORO: Porque la vida es eterna, y sale de la muerte donde tú crees que ella duerme.

TERCERA MARIPOSA:
La vida es eterna. No puede fallar.
¡Salve, la vida!…

(Cae muerta)

MARIPOSAS: ¡Salve! ¡Salve!

VAGABUNDO: Vida y muerte… parece que las dos son buenas si se las sabe tratar. Soy un viejo mariposón, sí que lo soy, pero bailaré contigo. ¡Salve la vida!

MARIPOSAS: ¡Salve! ¡Salve!

(Van cayendo muertas todas las MARIPOSAS)

VAGABUNDO: Mariposas, escarabajos, mariposas nocturnas y hombres… ¿por qué no podremos vivir felices los unos con los otros? El mundo es suficientemente grande, y la vida podría ser feliz para todos… si tuviéramos un poco de sentido.

MARIPOSAS: ¡Salve! ¡Salve!

CRISÁLIDA (Chillando): ¡Fuera de mi camino! ¡Mirad!

(Sale de su cáscara y aparece la MARIPOSA NOCTURNA)

VAGABUNDO: ¿Qué? ¿Tú aquí? ¿Has nacido de verdad?

CRISÁLIDA-MARIPOSA NOCTURNA (Girando): ¡Ah! (Se queda quieta.)
¡Oh luz! ¡Oh amor! ¡Oh éxtasis de ser!
¡La vida ha entrado en mí!

ULTIMAS MARIPOSAS: ¡Vida eterna! ¡Salve! ¡Salve! (Caen muertas)

CRISÁLIDA-MARIPOSA NOCTURNA:
¡Escucha, oh cielo! ¡Tierra, presta oído!
Proclamaré aquí su misterio.
Resolveré todas las cosas.
Diré
el significado del mundo entero.
Escuchad bien… (Cae muerta)

VAGABUNDO (Arrodillándose ante la CRISÁLIDA muerta): Muerta. También ella está muerta. Pobre crisálida…, y con todas tus esperanzas. ¿Qué ibas tú a decir? Me maravilla. No parecen temer la muerte estos bichitos, no. Vida y muerte son un rapto para ellos. Es extraño. Pobrecillas…, todo ha terminado para ellas. ¿Pero, qué es esto? ¿Me ha llegado el turno a mí? Fuera de mi pecho, ¡maldita sea! No, no moriré. Ahora que acabo de aprender a vivir y a dejar vivir… Dios, qué mal me encuentro. ¿Me estaré muriendo? ¿Puede haberme llegado a mí? ¡Eh!, que me estás estrangulando. Ya sé quién eres, eres la Muerte. Quieres que desaparezca, ya lo sé.

(Entran dos CARACOLES)

PRIMER CARACOL: Alguien está haciendo ruido…

SEGUNDO CARACOL: Vuelve, vuelve.

VAGABUNDO: ¡Toma esa! ¿La notaste, eh? ¡Saca tu pata de encima de mí!… Yo sólo quiero vivir. No te daré mi vida, tu calavera pelada… Ohhh, un pie encima de mi cabeza. (Cae)

PRIMER CARACOL: Yo te decía, caracol…

SEGUNDO CARACOL: ¿Qué?

PRIMER CARACOL: Está luchando con la muerte.

SEGUNDO CARACOL: Echamos un vistazo, ¿te parece?

VAGABUNDO: Déjame vivir… a ti qué más te da. Sólo por esta vez… hasta mañana. Déjame respirar… basta, no me estrangules… no quiero morir… aún no he gozado de la vida… ni la mitad… (Cae)

PRIMER CARACOL: ¡Qué divertido, eh!

SEGUNDO CARACOL: Yo digo que…

PRIMER CARACOL: ¿Qué?

SEGUNDO CARACOL: Que ya no tiene nada que hacer.

VAGABUNDO: Estrangulas a un hombre cuando está vencido, ¿no, cobarde? Espera, basta, déjame que te cuente… lo único que quiero es otro momento de vida… déjame vivir… vete… tengo que decirte otra cosa… he aprendido a vivir.

PRIMER CARACOL: Bueno, ya ha terminado.

SEGUNDO CARACOL: Ay, querido, ¡qué desgracia! Cómo te echaremos de menos, amigo.

PRIMER CARACOL: ¿De qué estás hablando? Eso no tiene nada que ver con nosotros.

SEGUNDO CARACOL: Eso es lo que dice la gente cuando se muere alguien.

PRIMER CARACOL: Ah, sí. Bueno no nos vamos a pelear por eso.

SEGUNDO CARACOL: ¡No! ¡No! El mundo es así.

(Amanece. Los PÁJAROS se despiertan)

(Entra un LEÑADOR)

LEÑADOR (Cantando):
«Cuando iba a la ciudad
encontré una moneda…»

(Ve el cadáver del VAGABUNDO) Pero… ¿qué es esto? Bebido, ¿no? ¡Ehh! Despierta, compañero. ¡Rediez!, está muerto. Pobre hombre… Bueno, después de todo ya no tendrá más preocupaciones.

(Entra una MUJER con un recién nacido)

MUJER: Buenos días. ¿Qué es esto? ¿Qué pasa?

(Campanas de la iglesia)

LEÑADOR: Está muerto.

MUJER: ¿Muerto? ¿Quién es?

LEÑADOR: Por el aspecto sólo un vagabundo.

MUJER: ¡Qué horror! También…, eso da mala suerte, sabe usted. Yo aquí llevando a bautizar el niño de mi hermana, y… ¡Uj!

LEÑADOR: Unos mueren y otros nacen, no tiene importancia, señora.

MUJER: Quiere decir algo malo.

LEÑADOR: ¿Qué es la muerte? Siempre hay gente suficiente. (Haciéndole gracias al niño.) ¡Ajito al nene, ajito al nene! ¡Ya crecerás y verás!

MUJER: Espero que lo pase mejor que nosotros, nada más. ¡Estos impuestos!

LEÑADOR: Trabajo y más trabajo. Eso es lo que tendrá que hacer.

(Voces de niños de escuela que se acercan)

MUJER: Aquí vienen las niñas camino de la escuela. Corre… cubre eso de prisa. Pobrecitas, que no lo vean.

(Entran las niñas. Cruzan en fila el escenario cantando):

Cuando iba a la ciudad
encontré una moneda de plata.
Me gastaré la mitad en
una tela escarlata.
Pero luego vi a mi amor
con un anillo de lata
alegre como una flor
y le di la moneda de plata.

(Mientras cantan una niñita le da una flor al bebé. Cuando los cantores han salido de escena la MUJER la coge y la coloca sobre el cuerpo del VAGABUNDO.)

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