AROMA A CINE DE DOMINGO: “El antídoto del neurótico” de Fernando Morote

Helena Garrote Carmena

 

 

He pasado una buena tarde de cine con Fernando Morote, ha seleccionado muy bien el programa y ha elegido buenas butacas.

En la oscuridad de la sala, en “sotto voce” me ha ido contando, sin quitar los ojos de la pantalla, lo que cada cartel coloreado anunciaba. Este neurótico confeso es un entusiasta del blanco y negro; tiene mucha información y mucha pasión, ambas imprescindibles a la hora de contar películas. Yo me he dejado llevar y me he ido haciendo cada vez más pequeñita en la butaca, como sucede en toda buena sesión de cine.

He estado atenta a cada uno de sus comentarios y en mi cabeza han empezado a revolotear sombreros de ala ancha, gabardinas empapadas de lluvia nocturna, alguna diva despechada y algún guionista con antecedentes violentos. Fernando Morote se ha encargado de levantar cada sombrero y poner delante de mis narices lo que debajo de cada uno se escondía. Cada tipo duro (o no tan duro) tiene una derrota encima, cada puño apretado en el bolsillo lleva un engaño, cada mujer despechada una deslealtad y cada prisionero de guerra, una deuda por saldar.

De vez en cuando le he mirado de reojo, y he visto como se le ilumina la mirada al referirse a cada fémina de su “Butaca Preferencial “, mujeres de melenón rubio (o negro), de ojos suplicantes o retadores, y cuerpos que él adivina gustosos bajo los diseños cincuenteros; las disfruta con la misma devoción del que contempla las Inmaculadas de Murillo, porque sus deidades son de cine, de taconazo, de buenas o malas intenciones; él sabe que las pasiones humanas tienen a menudo un buen par de piernas.

Se me escapan algunos títulos, me son lejanos o desconocidos, lo que deja claro que mientras yo merendaba pan con chocolate, Fernando ya andaba calentando butacas, descubriendo actores, directores, músicos y olor a Ozonopino. Como siempre, parece que yo llego tarde a algunas cosas, pero pasado el ecuador de la vida, que algunos títulos del cine clásico se te revelen como nuevos, manteniendo así la curiosidad, es toda una ventaja, si tienes la suerte de que Fernando Morote te lleve al cine, y tomar un poquito de su antídoto.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.