Mascando polvo

José Pastor González







Lucy subió a un autobús a cualquier parte
lejos del agujero perdido donde la habían parido
lejos de donde no había nada que hacer
salvo esperar o escapar
soñaba con ser stripper
bailar hasta el amanecer
hacer dinero
conocer gente
ver el mar
ver mundo.
tres semanas después
el mundo es una gasolinera
un bar restaurante
un motel
un enorme parking para camiones
y un polvo que se mastica
a más de seiscientos kilómetros del mar más cercano.
Lucy
desde el bar restaurante
ve a Darleen bajarse de la cabina de un camión
estirarse la minifalda
y con decisión subirse a otro camión.
Lucy sonríe
es bueno tener a Darleen como amiga.
Ya ha perdido el asco y el miedo
a los camioneros babosos
a los polis ciegos de coca y frustración
y a las malas putas
que amenazaban con rajarla la cara.
Lucy acaba su pepsi
y sale a un mundo
que le ha dado una oportunidad
le faltan tres mamadas
para pagarse una habitación en el motel
y poder mantener a resguardo
la ilusión de sus sueños:
sacarse el carnet de conducir cuando cumpla los dieciseis
comprarse una autocaravana
bailar hasta el amanecer
tomar clase de baile
tal vez de canto
y  ver el mar
y que pasado mañana no existan charcos de aceite y gasolina
donde se reflejen
burlonas
las luces de neón de sus sueños

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .