Y ASÍ SE CUENTA LA HISTORIA: “El último cartucho”

Ítalo Costa Gómez






Uno de los padecimientos que más sufría de niño era el dolor en los oídos. Me “entraba aire” y el fastidio me despertaba por las noches. Era horrible. Quizá ese sea el padecimiento más recurrente de esa etapa de mi vida. Era tremendo. Lo peor que pueda haber experimentado – después del dolor de muelas – porque no podía calmarlo con nada. No había pastilla que te quitara ese espantoso pito que venía con un profundo dolor de cabeza.

[Piiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii Piiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii]

Recuerdo que por las noches iba a la habitación de mis papás a despertarlos porque no aguantaba. Mi papá solía hacer un cartucho de papel periódico hasta que quedaba como un altísimo cono y ponía el hueco chiquito en mi oreja y le prendía fuego a la boca grande para sacar el aire de mis orejas.

[Me causa inmensa ternura esa memoria. No solamente por la desesperación del padre ante el sufrimiento del hijo, sino también por lo artesanal de la tradición]

Luego del pequeño ritual me ponían un algodón orejero y, poco a poco, me iba aliviando. Una ola de sensaciones positivas me ha invadido al redactar este relato. Solo una vez lo recuerdo como algo triste eso de que me aliviaran cuando se me “infiltraba el aire”. Fue uno de los últimos momentos junto a la familia de mi padre.

Cuenta la historia que antes de la separación de mis papás habíamos ido a pasar Noche Buena en la casa de mi padrino. Era una tradición. Recuerdo su árbol lindo y las habitaciones de mis primos llenas de pósters en esa casa de Santa Patricia en La Molina. Es gente buena que recuerdo con aprecio.

Tras la cena, la reventada de cuetes – que duraba un chorro – y la abridera de regalos me fui a dormir. Muy temprano en la mañana del 25 empecé a sentir el bendito dolor, muy intenso. Naturalmente todos estaban dormidos – y los grandes resaqueados – y tuve que despertar a mi viejo con el mismo dilema. Lo recuerdo caminando de puntitas buscando periódicos por la toda la cocina. No había. Ni un puto Comercio. No había Expreso. En esa casa no se compraba Onda. Ni un solo Extra.

Mi papá cogió una de las revistas de moda de mi tía y logró hacer un mini-cono glúfico. Él padecía de los mismos dolores cuando era chico y sabía bien lo intensos que eran, no se podía dejar para más tarde. Había que solucionar aunque sea quemando la paja del Nacimiento y poniéndolas sobre mi cara. Lo que fuera. Yo ya estaba llorando y despertamos a todos.

Tenían a mis tíos, mis primos y mi mamá haciendo un circulo mientras veían a mi padre poniéndome el jodido cono en la oreja mientras que todo se llenaba con las cenizas. Me robé el show del niño Jesús en su mero santo.

Y así se cuenta la historia, pequeños adoloridos, de cómo me ensartaron el último cartucho en el oído y también uno de los momentos finales que pasé con la familia paterna antes de que los rumbos se dispararan, las crisis se acrecentaran y no volviéramos a vernos más. Creo que nunca más me dolieron los oídos. Ahora el problema tiene más que ver con que se me escape el aire a con que se me meta. Just kidding, irreverentosos.

¿Por qué no habrá vuelto el dolor?, ¿Es algo que solo se vive en la infancia?, ¿Fue un milagro de Navidad? Preguntas del Orinoco que yo no sé responder y seguro que tú tampoco, coco loco.

[“Decidle a vuestro general que me siento orgulloso de mis jefes, que la guarnición de Arica no se rinde. Que tengo deberes sagrados que cumplir y los cumpliré hasta quemar el último cartucho”. (Francisco Bolognesi).]

Ay, qué regio. Soy un mártir. Como el José Olaya, digamos.

Una respuesta a “Y ASÍ SE CUENTA LA HISTORIA: “El último cartucho”

  1. Sin duda lo más bonito de los lunes, tu columna en Irreverentes. De manera muy precisa y siempre con las palabras agrupadas de una forma atractiva a la vista del lector. ¡Qué orgullo contar con tu presencia en esta vida! ♥

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .