Y ASÍ SE CUENTA LA HISTORIA: “¿El “abuelo” de Israel Dreyfus?”

Ítalo Costa Gómez

 

 

 

 

Siempre he escuchado decir a mis amigos que la edad es un número que acá lo importante es cómo te sientas. Cuando eres muy chiquillo escuchas la frase y dices “ah sí, claro… un número” pero cuando ya llegas a los treinta años ya necesitas tomártela a pecho. Ya es bandera la vaina.

[La edad es un número. La vejez un mito. Mira a Laura León y sigue cantando. Mírala a la chica de la tele. La edad es un número. Tigresa es la reina de Youtube. La edad es un número. Mónica Delta está regia, corre… La vejez es un mito]

Yo tengo – mentalmente – doce años. Juego al avión en la calle. Literalmente ah… tengo mi tiza y dibujo mi mundo y salto. Juego a no pisar la raya de las veredas o me convierto en roca (como Sebastián Lizarzaburu) y voy bailando mientras voy a dizque trabajar. No tengo muy claro si nunca crecí o sí lo llegué a hacer y no me gustó entonces retrocedí. No me acuerdo mucho, pero vivir así es bonito.

Esa emoción también la llevo a la chamba y veo caras conocidas de la tele por mi trabajo y me derrito. No siempre voy a pedirles foto a menos que tengan el carisma de Andrea Llosa o tengas el pie imponente como Mijael Garrido Lecca. Pero sí los saludo con amor, como si fueran mis amigos de siempre. Y aunque muchos de ellos lo son yo me sigo emocionando como el primer día que los conocí. ¿Sí o no, Maritere?

Un buen día me di un encontronazo con mi amigo el tiempo y todo fue gracias a un selfie y a un chico reality. Con razón tienen tan mala fama oshe.

Cuenta la historia que estaba en el canal nueve esperando a que una amiga terminara de grabar. Esto debe haber sido hace seis o siete años. Recién se estrenó en ATV el reality show “Combate”. Ella me pidió que fuera yendo a su carro. Me dio las llaves y me fui a la cochera. Cuando me meto al auto veo caminar a un hombre realmente guapo. La sonrisa más perfecta que haya visto, muy fibroso, varonil y bronceado.

Ladies and gentlemen… Israel Dreyfus.

Uno de los chicos reality más conocidos y atractivos del país y uno de los menos escandalosos. Siempre luce muy tranquilo y despreocupado.

Bajé la ventanilla del auto.

– ¡Israaaaaa! – dije yo con cara de “todo el mundo sabe que Combate es bacán”.
– ¡Hola! – Y su sonrisa kolinos. Me miró con cara de “claaaaro que te manyo… creo… tú eres… o no eres?

Soy. De todas maneras soy.

Me bajé del carro. Mírame que intrépido. Era un fan más. Un millennial.

– ¿Te tomas una foto conmigo? – Me doy rochecito, eh. Acá valen cuatro pepinos sin pelar que yo aclare que no es porque salía en “Combate” sino que por guapo o bla bla bla… La cosa es que yo estaba ahí como un pulpin más celebrando al surferito.
– Sí, claro que sí. – Me quitó el celular y lo puso frente a nosotros y él tomó la foto.

Nos tomamos como tres fotos. Le di un abrazo y me volteé digno y le caminé un poquito. Cuando alguien me gusta mucho hago que me vea caminar. No sé por qué. Creo que en mi mente camino más paja de lo que en realidad camino.

[It´s not true. Camino de la puta madre]

Mi amiga llegó y le conté lo que había pasado. Empezamos a ver las fotos y me di cuenta de un detalle. Él se veía un ídolo juvenil chibolo hecho para chibolos. Adorado por los que son realmente chibolos y yo miraba la toma y no había salido mal, pero me sentí medio ridículo porque a ver… yo no soy mucho mayor que Israel tampoco, pero si colgaba la foto algunas personas me iban a preguntar si era mi amigo o qué onda y yo ¿qué iba a decir? “No, es que sale en Combate y es bacán” y ya no estoy en edad de hacer esas huevadas (eso no es verdad, sepan que uno siempre es joven para hacer huevadas). Me muero muerto como si el corazón no tuviera pálpitos.

La flaca me dijo: Salen lindos pero date cuenta que él tiene una cara de bebé en esa foto, es más parece tu sobrino jajajajaja… ¡Mentira! Cuélgala, va a ser un éxito.

¿Parezco su tío? I beg your pardon?!?!?! – muerto de risa. ¿Qué me habrá querido decir?

Ese empujón del “abuelo” me faltaba. Borré las fotos más rápido que inmediatamente y nunca se lo conté a nadie hasta hoy y lo hago porque pienso que fui un tonto al eliminar las imágenes porque yo me sentía muy bien con el hecho de haberlo conocido, que se viera tan guapo y que se tomara la foto conmigo quitándome el celular. El miedo al qué dirán me hizo retroceder y me arrepiento. Si Dreyfus pasara por mi costado otra vez me tomaría cien fotos y las colgaría todas porque me transmite alegría y es un jovencito muy talentoso.

Aprendí con los famosos años, que no existen, – con el tiempo que es un mito – que nunca se debe dejar de hacer algo por el temor a la crítica porque (bien lo dice la regia de Susy Díaz) hay que vivir la vida y no dejar que la vida nos viva y el tiempo – ese de mentirita – pasa bien rápidito, chochera.

No crezcas, no te amargues ni envejezcas. Si ya lo hiciste, retrocede.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .