Francisco José Segovia Ramos

El lamento de los abedules, novela de la escritora Enara de la Peña, publicada por Escarlata Ediciones en 2018, es una apuesta valiente y decidida por la novela romántica con ribetes, muchos y acertados, históricos.
Enara de la Peña nos presenta en su obra toda una galería de personajes de ambos sexos que se van conformando poco a poco pero de una manera creíble, con caracteres muy definidos y nada pretenciosos, y sin que caigan en arquetipos habituales en las novelas de género. Porque eso es El lamento de los abedules, una novela de género romántico, que no significa que sea menor o de baja calidad. Al contrario, en cada línea, en cada párrafo, Enara de la Peña nos deleita con unos conocimientos abundantes de la historia y las costumbres de ese gran país, en todos los sentidos, que es Rusia.
La novela se desarrolla a finales del siglo XIX, en un país convulsionado por la revolución industrial y la social, con los movimientos anarquistas luchando contra una monarquía despótica, como lo era la de los zares, y contra su máximo exponente, Alejandro II. Anarquismo, amor, conflictos de pareja vienen a componer una magnífica historia que engancha desde las primeras páginas y que recuerda, en muchos momentos, la jugosa prosa de Tolstoi o las mayestáticas secuencias descritas por Pasternak en Doctor Zhivago.
El lamento de los abedules es una historia que desgrana una relación de amor-odio entre sus dos principales protagonistas, y también otras relaciones de una complejidad llevada con mucho mimo y artesanía de la palabra por Enara de la Peña, que no obvia cualquier tipo de sentimiento y de cualquier sexo o condición social o ideología política.
La novela tiene grandes momentos, cúspides de la narrativa y del buen saber de su autora, que lleva al lector por los recovecos de conspiraciones en ciernes, embrollos amorosos y tejidos sociales que recuerdan a conocidas obras —de nuevo, y es mérito de Enara— de la literatura rusa; Anna Karenina, Crimen y Castigo o El Jugador. Casi, sin temor a equivocarnos, si la obra la hubiese firmado una escritora rusa, a nadie sorprendería el resultado.
En definitiva, El lamento de los abedules de Enara de la Peña, es una joyita literaria que mezcla, con acierto y buen tino, romanticismo e historia, con un protagonismo de la mujer muy conseguido por no forzado, y una sustancia literaria que se paladea con gusto.
Sin dudas, un acierto de Ediciones Escarlata haber recogido en su catálogo y colección Romántica esta obra de Enara de la Peña.
