El gato de Schrödinger

José Luis Barrera

Wild Billy-Steven Wheeler (1912-1992)

 

 

Supe que a Bioy lo acosaba una mujer obsesiva y, por eso, le sugerí encerrarse en una caja inventada por cierto científico famoso para, después de una hibernación de años, emerger libre.

El cajón no resultó cómodo, tampoco solitario. Dentro, estaban cientos de hombres y mujeres que huían del mundo como él.

La oscuridad hacía imposible que el escritor viera a sus semejantes aunque sí detectaba sus olores y jadeos.

¿Cómo lograron meter a tanta gente en aquel cubículo? Alguien aventuró que el inventor conocía la pócima para reducir cabezas.

El hacinamiento condujo a la locura.

La violencia se desató y alguien – nadie pudo explicar cómo – obtuvo un puñal. Lo que ocurrió luego es innecesario mencionarlo, basta con decir que el anhelo del genocida era quedarse solo.

La caja fue abierta eventualmente y el inventor sacó a Bioy cubierto de sangre y con el puñal en la mano. Los cadáveres de los otros hacinados nunca aparecieron.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.