Dadme una cuchara

Miguel Rubio Artiaga

El coloso (1808)-Francisco de Goya y Lucientes

 

Dadme una cuchara
de vaciar mares
y yo peinaré con ella
los desiertos
con un diseño
de años gastados
con la raya al medio.
Con ella cavaré pozos
convirtiendo en vergeles
y zigurats babilónicos,
los resecos terrenos yermos.
Decidme que rezáis a Dios
en las catedrales,
entre coros y órganos
púlpitos y confesionarios.
Yo os diré que los gruesos muros
hacen de parapetos
a vuestros rezos encerrados.
Que Dios está en el silencio
de un bosque callado,
dentro de tus adentros,
en la antena de una hormiga
y en un penal carcelero
cantando calorro con los gitanos.
Dadme una guillotina,
yo montaré un cascanueces
y con la cáscara dos fragatas,
con el resto un trineo
para escribir en la nieve.
Un yunque y un martillo
y haciéndome herrero,
montaré la primera fragua
que solo haga cadenas
con eslabones de tenazas.
Preguntadme lo que pienso.
Os hablaré de un tal Don Quijote
que vivió cien años solo
seguido por Sancho y Otelo,
bajo una luna verde
liberando niños yunteros.
Que nunca olvidaré a Amanda
y que los versos más verdaderos,
defendiendo la libertad,
se escriben en las paredes
con pinceles en rojo y negro.
Que sólo en las ciudades
me gustan los antros escondidos
de las más ocultas plazas
en los barrios más viejos,
a la luz amiga de las velas
donde han visto de todo
y las llamas se lo transmiten
de madres a hijas en secreto
y te lo cuentan en su crepitar
en ardientes y consumidos versos.

 

Anuncios

Una respuesta a “Dadme una cuchara

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s