Carla Demark

Rostro desdoblado,
claridad y sombra:
dos perfiles de mujer
en el espejo.
De un lado,
la hija de la noche,
la vida que no vive,
el verso que no resplandece.
Del otro,
la burladora de la muerte,
la orilla blanca del poema,
el rayo que no anochece.
Reflejo claroscuro,
me mira frente a frente
y suplica que al fin
alguien
encienda la luz que falta
para siempre.
Pinchando en la imagen accederás a la web de la autora

