Lo nuevo de Marcos Tabossi: “Una especie de cárcel”

Fernando Morote

 

La vida es una experiencia extraña y misteriosa, qué duda cabe. El escritor argentino Marcos Tabossi lo confirma de manera inquietante con su libro de relatos “Una especie de cárcel” (Peces de Ciudad, 2017).

En cada uno de ellos, sus personajes son sometidos a un implacable escrutinio psicológico. Las relaciones familiares que podrían ser, quizás no plácidas, pero al menos pacíficas, son llevadas a extremos incómodos, por momentos peligrosos. Las emociones y los sentimientos impuestos por vínculos sanguíneos pueden tornarse de pronto en juegos retorcidos si el equilibrio se pierde en alguna etapa del desarrollo individual.

No hay moralidad en estas historias, lo cual es un valor especial. El lector gracias a, y a través de, la honestidad del autor puede enfrentarse a sí mismo asumiendo el rol de los protagonistas; considerando posibilidades, tomando decisiones, ejecutando acciones que nada tienen que ver con lo etiquetado como normal. La tensión y el conflicto, sin importar su origen interno o si corresponden a un estímulo ajeno, se agravan por la escasa pericia de ciertos sujetos para desenvolverse de forma inteligente ante las presiones de diferente tipo.

“Una especie de cárcel” es la metáfora de aquella prisión mental, espiritual, en la que muchos nos encerramos simplemente por temor al cambio. Es un retrato patético de lo que tantas veces se convierte nuestra existencia cuando no hay algo en ella que sea capaz de iluminarla para trascender la pobreza de lo cotidiano.

Tabossi expone cuadros desgarradores que describen la naturaleza humana de modo devastador. Transmite un desasosiego crítico en grado sumo. Pero a la vez desbarata a cañonazos la supuesta lógica del orden establecido. Utiliza la fantasía como herramienta de escape y pone de relieve la discordancia entre la futilidad de la apariencia y la efectividad de lo auténtico.

De estos 6 relatos -la mayoría con títulos de una sola palabra y elaboración poco compleja, pero con una narración de ritmo consistente que envuelve al lector en la vorágine del carrusel neurótico que agobia a sus actores- se desprende el absurdo, el vacío, la insensatez, el olvido que en ocasiones gobierna el comportamiento social.

Con vocabulario sencillo pero eficaz, diálogos muy bien logrados -en algunos casos no sólo fluidos sino filudos-, y frases de cierre bastante contundentes, que dejan la sensación de una herida abierta, Marcos Tabossi subraya que al final, en verdad, todo está en la psique: la cárcel, la libertad; el cielo, el infierno; la luz, la oscuridad.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s