Viernes de cine: ¨Nacido para matar¨

Fernando Morote

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Hay películas que puedo ver millones de veces y en cada repetición las encuentro aún mejores. Nacido para matar, otra joya del cine negro, dirigida en 1947 por Robert Wise —aunque parezca mentira, la misma mano detrás de musicales como West Side Story y La novicia rebelde— es una de ellas.

El carácter retorcido de la trama y la perversión de los protagonistas —además de las inquietantes sombras de la fotografía— la convierten en un manjar exquisito, bañado en rencor, ambición, infidelidad y crimen.

Lawrence Tierney, quien ganara notoriedad personificando al legendario gángster Dillinger en 1945, es un tipo acomplejado que reacciona violentamente cuando siente que alguien quiere burlarse de él. Su novia no tiene tiempo de atestiguarlo; antes de que pueda quejarse por maltrato físico le quiebra el cuello al sorprenderla con su amante.

4La acción ocurre en un suburbio de Reno, Nevada, donde es perpetrado el homicidio pasional. El cadáver de la víctima es hallado por su vecina, la elegante Claire Trevor, que en principio corre asustada al teléfono para dar parte a la policía, pero ya con el auricular levantado decide no hacerlo. En cambio, regresa a San Francisco para ponerse a salvo de cualquier eventual sospecha y reunirse con su media hermana rica. A bordo del ferry que la transporta a casa coincide con Tierney y de inmediato se enciende entre ellos una corrosiva chispa de atracción sexual. Una vez reconocidos mutuamente—él oportunista, ella arribista— forman una pareja de depredadores en busca de la vida fácil a costa de otros.

7Tierney despliega su arte de manipulador para enamorar a la heredera del periódico familiar. Trevor mantiene entusiasmado a su prometido millonario. Sin embargo los planes se complican y ambos entran en pánico ante la posibilidad de quedarse sin fortuna. El idilio termina en traición. Las balas corren sin escatimar pólvora.

Elisha Cook, cuya presencia es habitual en diferentes piezas de film noir por su perfecta fisonomía para roles del género, tampoco puede evitar sucumbir a la fiereza de Tierney, cuando éste malinterpreta una visita nocturna de su amigo íntimo, que lo protege y aconseja como a un hermano menor, a la habitación de su cómplice.

La ex casera de la occisa también fracasa en sus intentos de atrapar al asesino. El obeso detective privado que contrata está más interesado en extorsionar a las partes involucradas que en cumplir su misión.

8Aunque no faltan un par de espléndidas vistas del impresionante Golden Gate, las imágenes más impactantes provienen de la sobria figura de Claire Trevor. Catalogada como “la reina del cine negro”, a sus 37 años de edad luce una estampa subyugante y una mirada demoledora.

La carrera de Lawrence Tierney, tras experimentar una breve fama debido a su aparición estelar en esta clase de largometrajes, decayó y recaló en una serie de papeles olvidables. Alguien dijo de él que “no era tanto un actor sino más bien una intimidante fuerza de la naturaleza”.

En todo caso, en esta magnífica cinta producida por la RKO conforman un dúo explosivo.

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