Sergio Fregossi

Postales de paisajes lejanos.
Una playa solitaria, en medio de un atardecer fulgurante; a lo lejos, pequeñas casitas con techos a dos aguas, tornasoladas, inmóviles. Te envío una postal de quietud, no intento decirte nada en concreto, pero te digo algunas cosas, que estoy solo, que te extraño; no lo escribo, simplemente firmo el dorso de la postal que lo dice.
Es ella; es la voluntad que guarda la imagen. En otra, dibujo un barquito, y el contorno de un albatros, o de una gaviota. Tiene la imagen de un faro, de luz tenue, al amanecer.
No te digo nada más, pero entiendes nuevamente que intento decirte ven, aquí, ahora.
