Seiscientas piastras
Francisco Segovia La mañana de primavera es espléndida, y el sol acaricia las praderas con manos cálidas y etéreas. Entre los árboles, las viejas casas de adobe, de techos inclinados […]
Francisco Segovia La mañana de primavera es espléndida, y el sol acaricia las praderas con manos cálidas y etéreas. Entre los árboles, las viejas casas de adobe, de techos inclinados […]