El duque en sus dominios (Final)
Truman Capote En aquel momento, en el Miyako, Brando tuvo la oportunidad de disfrutar de un regalo muy japonés: un emisario de la dirección del hotel, haciendo reverencias, radiante, […]
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Truman Capote La mayoría de las muchachas japonesas se ríen tontamente por nada. La pequeña criada del Hotel Miyako, en Kioto, no fue una excepción. La hilaridad, y las tentativas […]