Sin voz ni voto
Fernando Morote L’Entrée du Christ à Bruxelles (1888)-James Ensor Solo y desesperado en mi casa, no sabía qué hacer ni cómo tranquilizarme. Me sentaba en un sillón de la sala. […]
Fernando Morote L’Entrée du Christ à Bruxelles (1888)-James Ensor Solo y desesperado en mi casa, no sabía qué hacer ni cómo tranquilizarme. Me sentaba en un sillón de la sala. […]
Fernando Morote Site habité d’objets (1965) Jean Dubuffet Camino mareado, como borracho. Siento el cuerpo cortado. Pero no estornudo. No tengo congestión nasal ni enfriamiento en el pecho, aunque sí […]
Fernando Morote Airplane On The Runway (1992)-Oleg Holosiy Cambio de actitud según traspongo los límites de la frontera. Me mantengo silencioso y circunspecto mientras recorro cielo extranjero. Pero cuando siento […]
Fernando Morote Stillleben mit Herrenkleidung (1932)-Martin Mendgen Desarrollo, casi a diario, una intensa actividad onírica. Es maravilloso. Me voy, vivo en otras partes. Soy estrella de fútbol, asesino huyendo de […]
Fernando Morote Bagno penale a Portoferraio (c.1888-1894)-Telemaco Signorini Demasiados días juntos. La euforia de volver a encontrarnos después de algunos meses cede paso a la fatiga. Al correr del tiempo […]
Pedro Arriola Hay un cuento del recordado y genial escritor francés, Guy de Maupassant, en el que una mujer, fallecida, sale de su tumba para reescribir su epitafio. Cambia el […]
Fernando Morote Cristo abrazando la cruz (1578)-El Greco Ellas simplemente no lo pueden creer. —¿Tan grave es la cosa? —pregunta Celeste. Argentina es una dama. Reprime con elegancia una risotada […]
Fernando Morote La Procesión de Taytacha de los Temblores (1927)-José Sabogal Lo que más me gusta de una mujer son sus pechos. Y de sus pechos, los pezones. Tienen éstos […]
Fernando Morote Retrato del Papa Inocencio X (1650)-Diego Velázquez El Papa viene por segunda vez. Su recorrido hacia los arenales de Villa El Salvador, donde celebrará una misa descomunal, lo […]
Fernando Morote Fillette en bleu (1918)-Amedeo Modigliani Argelia y yo despertamos sobresaltados. Belén, nuestra hija de 5 años, estaba parada al borde de la cama. —¿Qué pasa, amorcito? —preguntamos casi […]