José Pastor González

otro brindis por todos aquellos que antes que se haga de día ya están al pie del cañón con su copa de coñac, anís, whisky, sol y sombra… en la mano. ¡por ellos! todavía hay bares en los pueblos. ¡por ellos! todavía hay vida en los pueblos. ¡por ellos! todavía hay pueblos. son el rostro humano de toda la palabrería y retórica de la España vacía/vaciada. son el pulso para saber si seguimos vivos. llueva, nieve, vayan al curro o no vayan a ninguna parte, allí están, encendiendo el fuego todas las mañanas. ellos mantienen encendida la llama de la resistencia. son la primera línea de un verso suelto. son los guerrilleros de una revolución siempre pendiente. por sus venas corren litros de sangre, alcohol, sabiduría, lágrimas y escepticismo. son el nervio, las vísceras, las entrañas, el puto corazón embalsamado en formol. son un grano en el culo en el neoliberalismo, en la familia, en la tristeza. son la sed de un pueblo sediento. ellos son los antihéroes de la Historia silenciada. son los que no esperan nada. son los últimos hombres que miraron al cielo cara a cara. son los que conocen el infierno. son los que se dan todos los días de hostias con sus demonios. son los que no se esconden. son los que parecen no tener casa pero son capaces de convertir en hogar cualquier ruina. son los únicos que encontrarán un lugar donde vivir cuando nos hayan arrebatado todo.

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