Callar o no callar, ésa es la cuestión

Juan Alberto Campoy

No tengo el gusto de conocer a Javier Cercas, aunque tampoco hace falta. A los escritores hay que leerlos (no a todos: a los buenos, se sobreentiende), no hace falta que tomemos copas con ellos. Y algo he leído de este escritor catalán de Ibahernando (Cáceres). No mucho, pero algo. Concretamente, “Anatomía de un instante” y “Soldados de Salamina”. Si bien no incluyo estos libros dentro de la categoría de obras maestras, como hacen tantos, es justo reconocer su gran originalidad y alta calidad literaria. En este artículo, en cualquier caso, no voy a tratar de la faceta novelística (no ficción incluida) de Javier Cercas, sino de su faceta como articulista. Una de cada dos semanas (esto es, lo que la gente suele describir como “cada quince días”, aunque sean catorce) Javier Cercas escribe en El País Semanal unas columnas que, además de estar muy bien escritas, suelen ser sensatas y rigurosas (esto es, suelen están bien fundamentadas desde el punto de vista lógico y bien ancladas en la realidad de los hechos). Y, como guinda, siempre cuentan con su punto exacto de erudición e ironía. No hace falta decir que las leo siempre. En el páramo cultural en el que nos movemos, las opiniones del señor Cercas son, sin duda, un inexcusable punto de referencia.

Y como no todo tienen que ser halagos (además, ya se sabe que el halago debilita), ahora llega el turno de los palos. Continúo con el relato cronológico de algunos hechos recientes.

El día 6 de mayo de 2023 Javier Cercas concede una entrevista a El Español para hablar sobre su último libro, “No callar”, una selección de artículos, crónicas y ensayos. En ella califica el proceso independentista como un “golpe a la Constitución”, se define a sí mismo como un intelectual consciente de su papel en el ámbito público, afirma que los intelectuales (como cualquier otro ciudadano) deben dar su opinión sobre los problemas sociales, y no duda (para dejar las cosas bien claritas) en soltar estas dos frases archiconocidas: “un escritor no puede aislarse en una torre de marfil” y “la democracia es demasiado importante para dejarla en manos sólo de los políticos”.

El día 20 de julio de 2023 Javier Cercas escribe en El País su artículo “Por qué pienso votar a Pedro Sánchez” explicando por qué piensa votar a Pedro Sánchez.

El día 13 de septiembre, pasadas las elecciones y mientras se desarrollan las conversaciones entre los socialistas y el prófugo de Waterloo, el señor Cercas publica, de nuevo en El País, un artículo bajo el título: “No habrá amnistía”. Al inicio del mismo figuran estas palabras: “Una medida de gracia como la de 1977, que borre los delitos del ‘procés’, deslegitimaría la democracia entera y contribuiría a enquistar el problema catalán dando la razón a los delincuentes. Me niego a creer que el presidente Sánchez cometerá semejante desatino”. Lo tenía muy claro el hombre.

Desde que el 16 de noviembre fuera investido presidente el doctor Sánchez, previo acuerdo para que se tramitara en el Congreso una proposición de ley de Amnistía, ha pasado ya un tiempo. El día 26 de noviembre “tocaba” columna de Javier Cercas en El País Semanal, pero lamentablemente, de forma excepcional, el autor de “Soldados de Salamina” no acudió a su cita con los lectores del periódico. El día 3 de diciembre no “tocaba”. Y llegó el domingo 10 de diciembre, cuando quien esto escribe esperaba con la máxima impaciencia, después de casi un mes de silencio, la reaparición estelar de Javier Cercas en las páginas de El País Semanal. Reaparecer, reapareció, pero, mira tú por donde, el insigne escritor nos habló …de lo mucho que le gusta Azorín. Es lo que tienen los escritores comprometidos.

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