El grito de guerra

Miguel Rodz




revuelvo cajones sin recordar qué busco
recorro tu blusa
o imagino que lo hago
y que me subo a los árboles a fumar
con caballo loco
antes de que nuestro mundo acabe
definitivamente

caigo rendido en la cuneta
desde donde espío la luna y tu ventana
y veo pastar a los bisontes
y al caballo melancólico
que se recuesta en la pradera
nado en el mar de la tranquilidad
zona nudista si es posible
como cuando era salvaje e idiota
en lugar de perder el tiempo
mirándome las arrugas
y revisando las dosis de este mes
si es que están en ese cajón

pero me prepararon
para el peor de los casos
me dijeron
sea éste el que sea
ponte bien la corbata
aparta la mirada
y sin saber por qué
lo hice
¿cuándo empieza uno a ser estúpido?

a veces me enredo al despedirme de ti
mientras aúllo mi grito de guerra
y sigo dando vueltas a la rotonda
con el brazo por fuera de la ventanilla
y los ojos llenos de luna
nunca he sido tan feliz amor
ni tan idiota
ni tan salvaje

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