Vera Kukharava

“Claroscuros”, la primera novela de Julia Estrada, publicada por M.A.R. Editor, nos muestra la historia de las últimas décadas de España, las vivencias de personas que tienen que abandonar su país para buscar una salida profesional y vital y los demonios que viven en cualquier familia española. Las protagonistas son mujeres, y vemos la España provinciana cerrada, y cómo en cada familia puede haber un muerto escondido en un armario.
P: “Claroscuros” es un recorrido por las vivencias de una familia de provincias a lo largo de unas décadas.
R: Sí, la novela cuenta las peripecias de la vida de una familia, venturas y desventuras, en el marco de lo que fueron las últimas décadas. Aurora, la protagonista, va hilvanando recuerdos para reconstruir la que fue su historia y la de su familia. Pero, aunque lo intenta, no llega a tener la certeza de si todo fue tal y como lo recuerda y le contaron, o si ocurrió de otro modo; ya que son muchas, y muy variadas, las contradicciones que encuentra en los hechos -que del pasado guarda la memoria- y en lo que conoce de lo que fue alma de las personas que les dieron vida. Hay una progresión moral según avanza la historia, porque la trama de la novela recoge la progresión moral de la sociedad española, que, para los que tenemos conocimiento de lo que fue el pasado reciente, ha sido exponencial y nos ha permito alcanzar cotas de libertad que nuestros antepasados no pudieron ni siquiera imaginar.
P: En tu novela se aprecia una especial predilección por los personajes femeninos.¿Hasta qué punto intentas aportar una visión más íntima de las mujeres?
R: Me apasiona la gente, los hombres y las mujeres. Pero, como soy mujer, no resulta nada raro que me sea más fácil poner voz a los personajes femeninos de los que percibo, sin mucho esfuerzo, lo que piensan y sienten. Vivencias y emociones, que me ayudan a configurar el alma de los personajes por medio de los que intento transmitir al lector, para que le quedé para siempre en el recuerdo, la emoción que yo siento conviviendo -mientras escribo sobre ellos- con esos seres que, reales o imaginarios, dan vida a las historias que cuento.
P: ¿Cada familia decente oculta un cadáver en su armario?
R: Literalmente no, pero en realidad siempre hay algo que ocultan las decentes y las indecentes; como recordareis que ya escribió, allá por siglo XVII, Luis Vélez de Guevara en “El diablo cojuelo”. Está claro que los seres humanos somos grandes actores, y que si levantáramos tejados… Sin embargo, todos tenemos el derecho y el deber del secreto para protegernos y proteger a los otros. Por eso, Aurora, la protagonista de “Claroscuros”, que trata de conocer los de su familia, acabará dándose cuenta de que, para vivir, a veces, es mejor ignorar lo que no pudo ser de otro modo y ya no se puede cambiar.
P: A veces, ¿no nos damos cuenta de que no sólo existe una división política, sin pararnos a considerar la importancia de la división geográfica o económica que sufrimos?
R: Lo que más divide es, sin lugar a duda, la pobreza, que tiene también un componente geográfico. En el caso de los pueblos de montaña, si a una determinada situación personal de precariedad económica se le unen las pésimas comunicaciones, la escasez de oportunidades, la dificultad de acceso a determinado bienes y servicios y un largo etcétera más, el resultado puede ser catastrófico. Por eso la gente se fue y se va de los pueblos, porque la situación geográfica cronifica su falta de esperanza, la posibilidad de progresar, de ofrecer a sus hijos un futuro mejor, de estar cerca de ellos…
P: “Claroscuros” es una novela corta. ¿Crees que la concisión le permite ajustarse más a la realidad?
R: En este caso sí; pero estoy segura de que también podría haber sido de otro modo si la trama y los personajes me hubieran llevado por otros derroteros. Aunque para mí, como decía Borges, la brevedad es una de mis predilecciones y por eso disfruto más con la novela corta y el relato; también como lectora.
P: ¿Ves en tu obra una progresión desde “Otra tarde sin Mar”?
R: Es lógico por la reacción de los lectores que te dicen lo que les ha inspirado tu obra, por el contacto con los lectores en la ferias del libro, por las conversaciones con los editores, que han hecho un gran trabajo, por las críticas en los medios. Vas creciendo como escritora libro a libro. Empecé con relatos, ahora presento una novela corta y espero seguir creciendo y aportar algo nuevo.
