El obispo y el clítoris

Miguel Rubio Artiaga

5311c3

 

El obispo estaba preocupado
lo había oído málamente en la radio
pero por mucho que se buscaba
no se encontraba el clítoris.
Se volvió a bajar la sotana
y pensó para él
¡Lo que llegan a inventar
los científicos para
no aceptar la Verdad Rebelada!
Aún así preguntó
por saber algo más
de sus servidoras monjas
a la más ilustrada.
¡Hija mía!¿Que sabes del clítoris?
La casada con Dios,
quedó boquiabierta
y de la impresión
se le cayeron las bragas.
¡Su Santidad,mida usted
sus palabras!
¡Yo si quiere se lo enseño
pero por Santa Gertrudis
esas no son maneras
de tratar a una célibe
que pretende ser santa!
Ahora era el obispo
el que no entendía nada.
¡Mira hija da igual,
lo miraré en la biblioteca
de obras censuradas!

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s