Juan A. Campoy
Original es, desde luego, el eslogan del señor candidato. En primer lugar, llama la atención que los tres verbos están escritos en minúscula. Con ello imagino que se quiere dar a entender que existe un afán de de cercanía, de compañerismo, lejos de todo tipo de grandilocuencia. Por otra parte, la llave que abarca los tres verbos supongo que es para hacer saber que, no obstante su cercanía al pueblo llano, ellos son gente culta y saben de matemáticas. Ahora pasemos a los tres verbos. Verbo escuchar. Esto es, prestar atención. No oír, sino escuchar. Lo que opine la gente será tenido en cuenta no como el que oye llover, sino como el que escucha llover. Está muy bien. Verbo hacer. Parece una obviedad, pero es fundamental esto de hacer. De hecho, el programa principal de la derecha ha sido y es, en todas partes, precisamente no hacer nada y dejar que los agentes privados se las compongan como puedan, confiando en que una mano invisible, sí, han leído bien: una mano invisible, resuelva todos los problemas que se planteen. Verbo explicar. Bueno, ahí ya no puedo estar de acuerdo. Que se gasten mis dineros (y los tuyos, lector) en contarme lo bien que han hecho lo que han hecho, y por qué han tenido que hacerlo…eso sí que no. Ya nos imaginamos, sin que nadie nos lo diga, que lo han hecho porque los mercados lo exigían. Y si no eran los mercados era la señora Merkel.
