Ortigas

José Pastor González





según una creencia popular si alguien orina en el mismo lugar durante cierto tiempo crece una ortiga. la ortiga crece en sitios húmedos. húmedos de lágrimas y orina. también crece donde habita el abandono y el olvido. los que vivimos a salto de mata en los bordes de los caminos en los terrenos baldíos en los barrancos sabemos de las ortigas del olvido y del abandono. compartimos hábitat territorio y paisaje. de las ortigas se dice que se utilizan para tratar las hemorroides la artritis las inflamaciones internas la diarrea los trastornos menstruales la anemia y para reducir la inflamación de la próstata. pero a mi no me gustan las ortigas. me pasa con ellas como con algunas personas. me producen urticaria. me irritan. no puedo con su veneno. y su veneno está en sus palabras (del latín “urtica” que significa ortiga) en sus hojas en sus caricias en su mirada en su sangre en su memoria. ¡cariño! sabes que lo he intentado y he aguantado en silencio el dolor. pero debo de tener la piel muy fina. ahora lo intento no pasando por donde hay ortigas. hay gente que dice que aguantar la respiración evita la urticaria que produce el contacto de las ortigas sobre la piel. puede ser. pero aguantar la respiración y dejar de respirar y de hablar y de soñar y de viajar y de leer y de amar es estar muerto. y yo no quiero estar muerto. y si cariño nadie es inmune al veneno de las ortigas. y no hay antídoto. y no hay futuro cuando el veneno se ha quedado aquí dentro.

3 Respuestas a “Ortigas

  1. Me ha encantado lo que he leído. Gracias, Josè Pastor. Aquí en Galicia, hay un lugar que se llama “Ortigueira”. En un lugar cercano, tengo una tierrita cuidada con ortigas. Donde salen se respetan y las rodeo con círculos de piedras y cuarzos. La ortiga no sòlo indica la ausencia de atención, es que no puede haber ningún tipo de contaminación donde ellas nacen. Cada vez hay menos ortigas. Me gusta la tierra donde ellas están. El agua del rocío que en ellas flota. Y la más que conocida “as frejas da caña de estrujas” (el masaje de aguardiente -caña- de ortigas) que nos masajeaba mamápepa cuando había fiebre .. era una caña apenas en la primera destilación. Alcohol metido en una botella con ortigas. En fin, estaría hablando sin parar de esta planta mágica, curativa, mordiente. Un saludo.

  2. Pingback: ortigas – librosyaguardientes·

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