Lala González

Kansuke Yamamoto (1914-1987)
Me sigue perturbando esta ilusión de ser idea
maldito arquetipo que mastica cada célula inhabitada en mi piel
perderme en esos pasajes ocultos de esa madeja nacarada llamada cerebro
laberinto donde los faunos perdieron los rostros en mi tormento
Es como un esbozo de tortura en el castillo del tiempo
donde cada segundo se va fragmentando
y las horas
se pasan cobrando insomnios sin deseo
deteriorando los momentos que debieron ser detenidos antes del alba
Pululan entre la hiedra y las mandrágoras
mis víboras
bellos crótalos que me coronan como una más entre las sombras
hermanando mi vientre con la selva
para conjurar en mi útero todas esas quimeras que se levantan cuales vírgenes en mi odisea
Renuncio esta noche a mi muerte
detenida en mis versos
renuncio a mi pensar ufano
pasajero en el tranvía sin destino
renuncio a la idea de ser paradigma sobre los huesos secos
aceptando que la irreverencia con labial carmesí
se aglutina sin piedad en mi conciencia
Es que siendo esto que quisiera arrancar de mi pecho
esta estigma que me define viva en mis muertes
sigo deseando encontrar la paz en la nada de mis infiernos
firmando en sangre el decreto
pacto con mis demonios
esos que me llevan de la mano
hasta el portal de mi destierro
