Santiago García Tirado
Ciudad abierta es un ejemplo perfectamente resuelto de narración transitada de ensayo. De hecho es ensayo esencialmente. No hay en la obra un planteamiento que genere el desequilibrio «necesario» para precipitar la novela hacia una resolución. Los maestros de narrativa la darían por fallida en la página 50. Es más, sospecho que un gran cantidad de devoradores de novelas la dejarán en la página 50. O antes. Sin embargo la seducción de su lado ensayístico es patente. Si se entiende eso, si no se espera un continuum de acción, no hay forma de dejarla.

Pingback: TEJU COLE, DE CICERONE EN SU “CIUDAD ABIERTA” | Un preso que hablaba de Stanislavski·