Raúl Argemí
Al final la amenaza no se cumplió y hubo vino. Anoche [9 de febrero] se celebraba el tradicional picoteo con tragos de BCNEGRA. Había corrido la voz de que el ayuntamiento, en plan te cuido la salud, no auspiciaba alcoholes, y cundió el pánico. ¿Alguien podía imaginarse a autores de novela negra, un poco canallas, copeteando con cerveza sin alcohol o zumitos varios? Imposible. Si hubiera sucedido tal cosa, los tipos no volvían más a Barcelona; lo garantizo.
Pero hubo vino, blanco, tinto y cava. La fiesta en La Capella transcurrió sin traumas, con quesos y bocaditos, y cotilleos y encuentros y desencuentros. De los desencuentros que se ocupe otro. Yo les cuento un par de encuentros.
Por ejemplo la tribu canaria, que son dos pero son tres. Los de nacimiento: José Luis Correa y Alexis Ravelo, y el vocacional José Luis Ibáñez, que va mutando cada día un poco. Felices los canarios de que Barcelona, España en general, de vez en cuando se acuerde de los extranjeros, e inviten algún canario. Sutilezas, las mínimas.
Por allí también compartían copas y sanguchitos Lilian Neuman, bregada en coctelería y Carlos Zanón que parece mantenerse lejos de sus versos etílicos, pero uno nunca sabe y para qué meterse.
Otro era Andreu Martín, contento pero cabreado. Lo primero por haber agotado la primera edición de Cabaret Pompeya, lo segundo porque se hacen los remisos para lanzar la segunda edición. No problem Andreu, te hacemos un sitio en Sigueleyendo.
Un poco por el rincón derecho Claudia Piñeiro confesaba que se llevaba un montón de libros, y que se debía otro montón que alguna vez será. Bueno, el retorno a Argentina te da tiempo para leer; y para jurar que la próxima vez cambiarás el avión por un transatlántico de lujo, aunque se llame Titanic.
24 horas antes de la Piñeiro, Maruja Torres y Teresa Solanas habían hecho reír el público con sus historias de damas del crimen y, la última, que curte un humor poco catalán, ayer paseaba su cava de grupo en grupo.
¿Paco Camarasa? Como Sergio Vila-Sanjuán, felices de que el encuentro que los tuvo en su parto llene salas como La Capella, no sólo porque es gratis y se está calentito. Terrible lo de Paco. De viejo militante de izquierda a comisario. De BCNEGRA, pero comisario. Y hablando de comisarios, Miquell Capell.
Copa en ristre, suponemos que fuera de servicio, Miquel Capell, comisario, escritor y padrino del concurso de novela negra de los Mossos d’Esquadra, contaba que ha disminuido el número de hurtos y aumentado el de robo con “aprete”. Ante la cara de intriga de Marcelo Luján y este escriba, dijo, tal vez en tren de chiste: el día ideal para nosotros es un fin de semana, muy frío, si es posible con nieve y lluvia. La gente se queda en su casa y ni los ladrones se asoman a la calle.
Todos los días se puede tener un nuevo axioma: cuando salga a robar, atento al pronóstico meteorológico.
¿Extranjeros? Casi todos. Los canarios, Juan Bas que es vasco o Patrick Bard, francés especializado en crímenes latinoamericanos, que con Berta, su inseparable compañera, me decían copa en mano: ¡No se cumplió la amenaza! ¡Hay vino!
En fin, que la fiesta de los encuentros y las despedidas, entre los que ya cumplieron y los que recién llegan, para algunos fue cierre y para otros el inicio de una noche de copas. ¿Bajas? Varias cajas de botellas vacías. Pocos muertos para un encuentro de novela negra.
Publicado originalmente en Sigueleyendo.es
