por Cristina Fallarás*
Para ser amados nos sentamos aquel día a escribir, ¿para qué si no?, y para lo mismo, que nos amaran, nos prodigamos en presencias y palabras. Para ser amados aprendimos de política, de ríos, montes y simas, de capitales, números y letras, nos quemamos las pestañas, elaboramos teorías e inventamos coreografías. Ahora escribimos, damos conferencias, analizamos políticas interiores y exteriores con números y letras, escribimos y danzamos, generalmente al son que tocan los cretinos.
Y quién va a tener tiempo para el amor con todo este jaleo, claro, qué bobada. Sí, qué monumental bobada.
*Cristina Fallarás es una de nuestras autoras favoritas, y no vamos a disimular. Sus últimas obras publicadas son Así murió el poeta Guadalupe (Alianza, 2009)
Historia de una cicatriz (en la antología Barcelona Noir, Akashic Books NYC). Acaba de recibir el premio L’H Confidencial por Mis niñas muertas.
