POETAS & POESÍA MADE IN PERÚ

Julio Barco

 

 

 

EL CIELO ESTÁ LLENO DE PUTAS ARREPENTIDAS de Alberto Gonzales Zamora

En el poemario El cielo está lleno de putas arrepentidas de Alberto Gonzales Zamora nos invita a delirar un rato con un puñado de poemas donde el juego del autor, representado en un yo poético que encaja dentro de lo que culturalmente conocemos como “poeta maldito” se golpea y sacude contra distintos escenarios: dramas, la soledad, los conflictos de pareja por ser un muerto de hambre que se dedica a soñar en su casa. Frente a una tradición algo más sedimentada en usos de la coloquialidad para fines políticos o estéticos, (Verástegui, Juan Ramirez Ruiz, Pimentel, por otro lado Oscar Málaga, Cisneros, Watanabe) Gonzales impone una mirada más desinhibida, más cercana al estilo más lumpen del beatnik, que dentro de nuestra estética nacional lo ubica cercano a poetas como Roger Santibáñez, en sus libros coloquiales y rockeros como Symbol. Lo que adolece el libro de Gonzales es una propuesta que despegué de ese canto solamente callejero, y nos invite a otras reflexiones; hay una mirada terriblemente bukoswkiana de reinterpretar ese andar callejero como única reflexión y balance de juicios. Es interesante como usa el tema de las drogas, y las reflexiones que su yo (“mi padre es un borracho/ y mi madre es una puta/ y yo soy un cúmulo de palabras” del poema “un poema existencial”). Hay, es verdad, harto de estas ideas: ideas como juego de un sentido concreto que conlleva a un fin: hacer intensidad. Aquí, por ejemplo, “la belleza es el caos /y confusión es la verdad/ y la poesía es una verdad/ que llega como un rayo” (del poema la tiranía del rayo; donde, desde mi juicio de lector, mezcla la fórmula que usa Henry Chinaski, desde una plena autorreferencialidad, buscando un sentido mayor, es decir, a veces simplemente edulcorar la palabra de sentidos ya compuestos y aderezados semánticamente para lograr un poema. En su caso, como en el Parra y otros, juega con la abstracción de la propia posibilidad de encarnar ese quehacer. Una nueva revisión al viejo paradigma del anti-héroe.

.

ANTOLOGÍA XXII ENERO EN LA PALABRA -FESTIVAL DE POESÍA DEL SUR ANDINA. Editores: Wilnni Dávalos y Italo Passano

Ya pasando más de un año del evento que congrego a diferentes poetas y artistas en la ciudad del Cuzco, con sus blancón y celeste cielo, cabe dejar para la memoria un escrito sobre un volumen recopilado a modo de antología que cuenta con más de 50 poetas nacionales de todos los tiempos. Este trabajo, que tiene un excelente diseño y muestra en la portada el arte del pintor Gustavo Fernández Aragón, es un proyecto realizado por el equipo que también gestó el festival en el sur andino: Willni Dávalos, Leo Cáceres, Roció Fernández, Tiffany Orccohuarancca, Raúl Pacheco y Anael Pilares. De la vasta antología, rescato los poemas de Veraśtegui, Edmundo Roca, Ray Paz Quesquén, Antonio Chumbile, José Natsuhara, Marianna Espezúa, Vladimir Herrera, entre una enorme variedad de poetas a nivel regional; descatan también la inclusión de poetas del extranjeros: chilenos como Gonzalo Geraldo y Tito Manfred; por otro lado, boliviano como Iri Kiya ; y ecuatorianos como Yuliana Ortiz Ruano y Agustín Guambo. Si analizamos un perímetro de ediciones sobre antologías que se publicaron hace unos 15 años, veremos que estamos ante uno de los trabajos más variados y arriesgados en lo que va del periodo. Otras antologías que intentaron este proyecto fueron Una mirada sobre el Heno editado en la web Vallejo and Company, con los jóvenes Mario Pera y Bruno Pollack; la que sacaron los jóvenes de CACA editores, con Jorge Castillo a la cabeza; la editada por Jorge Vargas Prado que viene a ser una edición bilingüe (en la que se destacan las voces de Chumbile y J. Estiven Medina; por otro lado, de modo más experimental, la edición del también festival Desmadre, organizado por Marielena Honores, y también la que editó el poeta y gestor cultural Ytalo Aparicio, que a su vez lleva el rótulo de ser un libro para ciegos, con escritura en braille. Frente a todas estas antologías, me parece que la de Cuzco, por su diversidad de voces y vastedad y edición es la que más peso tiene en lo que va de la época. Un motivo más que suficiente para mirar los derroteros, convulsiones y tonos psíquicos y mentales de las nuevas poéticas nacionales.

.

TESTAMENTOS NEGROS DE BABILONIA de Alexánder Hilasaca (Puno)

Alexánder Hilasaca se presenta como un poeta convulso, proponiendo en versos de largo aliento, plenamente densos y con diálogos a pintores y poetas malditos, un viaje desde la sexualidad como movimiento del eje de sentido de su lengua. Testamentos negros de Babilonia, se abre con un tridente de autores como umbrales lúcidos para guiar al lector: Mijael Bakunin, Fernando Vallejo, Georges Bataille. Entonces el poeta canta delirante “como manzanas rojas en tus nalgas/ con la vehemencia de beber el amargo licor de los burdeles” versos que bien podría haber escrito Domingo de Ramos, o tal vez, con algo más de arrechísimo aliento, aquel joven que se declara con la mirada y es un pukto enamorado, llamado Roger Santibañez. En todo caso, a diferente del otro poeta maldito arriba mencionado, el malditismo de Alexánder es más tórridamente lírico y delirante.

Niega ese lado del yo que se plantea cuestiones sobre la vida: Alexánder simplemente pinta su desgarro, dotando a su lirismo de atrevidas e iconoclastas sonidos, donde no omite la mirada de su propia perdición “junto a esas prostitutas a las que Bukowski les olía el sexo/ en esas épocas/donde todos estaban locos y andaban deprimidos/ como puercos” Es así que dota a su pulsión de una exposición de lujuria, tormento y caos. En algunos puntos eso salva y amplia la locura del libro, pero en otras cae en símiles que no conducen a nada. Por ejemplo, en el poema Los caminos a Babilonia, “Si queremos arder como leño bajo tu vientre/ tenemos que lanzar los peñascos al fogón/ aunque todo sea inútil” o también “con la duda de las hojas arrastradas por el viento”; versos que, si bien manejan un aureola bella y sencilla, no logran encajar la intensidad de los primeros poemas.

Es simplemente la impresión de lector de otros autores que manejan el mismo eje: erotismo + malditismo (pienso en Mazzotti, Domingo de Ramos, Jorge Espinoza Sánchez (con su erótico cuaderno llamado Documentos secretos de Sodoma), Carmen Ollé, el propio Verástegui llega a cúspides usando el mismo eje + filosofía + pensamiento + lingüística) Ya situados en lo que fue ese aliento, en ritmo y pulso, en signo y sentimiento, veremos que la música que enhebra Hilasaca, desde un frente andino, – es de Puno, el Puno que parió a Oquendo, Churata, Alberto Mostajo, entre otros- termina siendo uno de los cantos más desasosegados, y la voz su herencia de la violencia de un país. La voz es Hilasaca es convulsa, pendeja, loca y rabiosa. Es victima de esa rabiosa y hermosa ola delirante que produce la vibrante poesía en los eventuales cuerpos que se arrojan a su fuego.

Una respuesta a “POETAS & POESÍA MADE IN PERÚ

  1. Pingback: LITERATURA PERUANA PARA DESCARGAR #34 «LA SUPER MAQUINARIA DEL REY SALOMÓN » DE EDMUNDO ROCA PARA DESCARGAR- GRA(TU)ITAMENTE – red peruana de literatura·

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .