Viernes de cine: ¨La dama del lago¨

Fernando Morote

lady-in-the-lake

 

Basada en la novela homónima de Raymond Chandler, esta producción de 1947 tiene como peculiaridad estar filmada por completo desde la óptica del narrador, personificado por Robert Montgomery, quien asimismo realiza su debut oficial como director (dos años antes había ocupado esa posición de manera accidental cuando reemplazó por emergencia a John Ford, enfermo durante el rodaje de No eran imprescindibles).

audrey-totter

La acción se desarrolla en Los Ángeles en plena temporada navideña. Montgomery –ya maduro y asentado en Hollywood después de haber realizado innumerables comedias románticas y ganado un Oscar por Al caer la noche en 1937- encarna al emblemático Phillip Marlowe, detective privado que, cansado de ganar minucias con los casos de sus clientes, decide escribir historias inspiradas en su experiencia laboral y venderlas a una editorial especializada (cosa que hizo Chandler en la vida real). Al entrar en contacto con sus potenciales nuevos empeladores conoce a Audrey Totter, una alta ejecutiva que en realidad no está interesada en su talento narrativo sino en su eficiencia como investigador. El objetivo es hallar a la viciosa cónyuge de su jefe, desaparecida semanas atrás. El proceso se enreda con el descubrimiento de un tipo muerto en una ducha y una casera cobrando el alquiler pistola en la mano. Las pesquisas luego desentrañan un triángulo amoroso en el que está involucrado además un despechado oficial de policía.

lady-in-the-lake-3

En un interesante y divertido truco, la cámara cambia de ángulo todo el tiempo, según el protagonista se mueve en alguna dirección: sube y baja cuando se sienta o se levanta, se pone borrosa cuando queda mareado a causa de un golpe, se apaga cuando cierra los ojos; su imagen se ve completa sólo cuando se refleja en el espejo.

lady-in-the-lake-4

Desde las primeras tomas el espectador puede deleitarse admirando un par de rubias impresionantes: la secretaria intrascendente que recibe a Montgomery cuando éste se presenta a su cita profesional, y la propia Audrey Totter, co-estrella de la cinta (recordada por otras piezas de cine negro como Nadie puede vencerme” de 1949 junto a Robert Ryan y El cartero llama dos veces de 1946 acompañando brevemente a John Garfield y Lana Turner), que aquí es una adorable muñeca, un poco disforzada por exigencias del libreto, capaz de hechizar a la audiencia con sus enormes ojos vivaces, sin menospreciar su estrambótico peinado -típico de los 40’- cuya minuciosa complejidad en su armado hace pensar en una especie de tortura sobre la cabeza, aunque cuando sale en bata con el pelo suelto y los senos empinados lleva a fantasear con atacarla a mordiscones.

lady-in-the-lake-6

La intrincada trama, plagada de diálogos ácidos, cargados de cinismo y sarcasmo, astutamente elaborados, sazonados con una buena dosis de humor negro, exige estar atento los 105 minutos del metraje para no perderse un detalle y atar los cabos a fin de descifrar el enigma de la dama del lago.

El argumento permite echar un vistazo de soslayo al interior del mundo de los libros de crímenes y misterio, describiéndolo como un negocio de alta rentabilidad (donde los editores pagan 1 centavo por palabra a sus autores) en una sociedad consumista que busca lecturas, no con pretensiones culturales sino como otro mero acto de entretenimiento.

La dama del lago de la MGM supera con creces a la versión original del escritor norteamericano.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s