La cocina del infierno: ¨Comando Meón¨ (Final) Tercera Parte

Fernando Morote

comando-final

 

 

No. Él no era Jack Nicholson. El hombre que hablaba tampoco se parecía mucho a Milos Forman. Ninguno de sus compañeros tenía la talla de Danny De Vito. Y las doscientas personas que componían el auditorio no llegaban a igualar del todo a la pandilla de orates representada en “Alguien voló sobre el nido del cuco”.

Sin poder evitarlo, la escena transportó al Doctor a esa mañana de verano cuando realizaron su primer servicio en el Instituto de Salud Mental del Seguro Social. Sorteados los controles, los recibió en la sala un coloso de ojos verdes y coqueta minifalda. Un paciente que llegó tarde a la repartición de batas. ¡Qué abrazo más cálido! La confianza del que ha perdido la razón. Sus condiscípulos dopados, dormidos, babeando, las cabezas colgando como decapitados. ¿A quién le hablaron? Nunca lo supieron hasta que algunos de ellos despertaron. Y se revelaron como tipos lúcidos, agresivos, desafiantes, formulando preguntas inteligentes, exponiendo teorías absurdas, declamando poemas, recitando canciones. La fila previa para tomar los medicamentos cumplía el propósito de desenchufarlos un rato y reconectarlos después.

Sí, en esta primera fase del proceso el Comando había aguantado la presión con entereza. Él mismo había actuado como soporte. El Narizón se había encargado de calentar la sangre. El Conde sin duda había aportado un grado de serenidad, a ratos de sana indiferencia. Y el Champero no había desmayado en su irritante curiosidad.

¿Qué era esto ahora? El local comunal de Pompeya atestado a morir. Encontró abrumadora la palabra homenaje, pronunciada con pompa por el presentador. Reconocimiento fue un término que se le antojó más moderado.

-Estos caballeros –declaró el anciano caudillo, señalando con una venia a los cuatro agasajados- llegaron adolescentes a nuestra urbanización. Muchos de ustedes los conocen y recuerdan. Crecieron, jugaron y se hicieron adultos entre nosotros. En su momento perdieron el rumbo y fueron parte de la diáspora. Su experiencia fuera del país los ha transformado y, de ser los crápulas que alguna vez también rechazamos, se han convertido en miembros aceptables, responsables y productivos de la sociedad. Son nuestro orgullo. Y los hemos invitado esta noche para tener la alegría de aplaudir su esfuerzo y el honor de resaltar su mérito.

A continuación de los vítores y las expresiones de admiración,  el micrófono corrió de mano en mano entre los miembros del Comando.

“¿Caballeros?”. Esa palabra llamó la atención del Conde. Pocas veces se habían referido a él de ese modo.

-Nuestra única intención es educar, por lo menos a los allegados, vecinos e hijos de nuestros amigos.

“¿Diáspora?”. Esa palabra llamó la atención del Narizón. Ni puta idea de lo que significaba.

-Una de las claves de nuestro éxito es que ponemos los principios por encima de las personalidades.

 “¿Orgullo?”. Esa palabra llamó la atención del Champero. Solía confundirla con arrogancia, lo cual no podía distar más de su carácter.

-Por eso todo marcha bien entre nosotros. Los lazos que nos unen son mucho más fuertes que los que pueden separarnos.

“¿Crápula?”. Esa palabra llamó la atención del Doctor. Nunca se consideró así.

-Por un lado aceptamos que el servicio tiene la facultad de sacar lo mejor y lo peor de nosotros. Por otro, no sabemos si lo merecemos, pero la verdad es que necesitamos un descanso.

Al retirarse, aclamados por el vecindario, se sorprendieron de ver sobre un pedestal en el vestíbulo una réplica de su escudo hexagonal -pene y hacha entrecruzados- con la inscripción: “Al Comando Meón, con gratitud y cariño”.

La cocina del infiernocomprar

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s