ASESINATOS PROFILÁCTICOS IX: La malvada agente de aduanas

por Manuel Villa-Mabela

El doctor Cifuentes del Pino Caducado me advirtió severamente que no me dejara embaucar por las sublimes rebajas de los viajes de otoño. Según su criterio galeno me encontraba muy bajo de defensas para abandonar el refugio armónico que representa mi casa, donde me es más sencillo neutralizar cualquier duende travieso que aparezca por  mi mente. No le hice demasiado caso, dado que el susodicho doctor era el suplente en funciones de mi doctor titular, el prestigioso doctor Cifuentes del Pino Brotado, que por ocasionales trastornos vitales se ha tomado unos días de riesgo en un balneario junto a una jovencita de escandalosas formas y conducta, muy aficionada al yoga Tántrico.

Compré unos billetes en unos grandes almacenes que encontré al paso. Elegí Londres, siempre me ha gustado Londres. Sabía a lo que me exponía pero la vida es audacia, frenesí, desenfreno, siempre y cuando te tomes la medicación a las horas precisas. El vuelo fue plácido y felizmente llegamos a destino. Debí aceptar apuestas al respecto con mis amigos ludópatas. El primer obstáculo estaba superado, ahora faltaba la prueba final. Los agentes de aduanas parecían perros de presa. Te miraban de arriba abajo, te chequeaban conscientes de la inquietud que producían y te hablaban en una extraña jerga. Ninguno tenía la cultura suficiente para hablar el idioma de Cervantes y mío. Un armario femenino mal encarado y con el síndrome de la mala leche a flor de piel me indicó con su índice que me acercara. Pensé correr, escabullirme, pedir perdón, no sé bien por qué, pero me brotaron ansias por solicitar clemencia. No era gorda, llenita ni generosa en carnes. Se trataba de una mujer oronda hasta la exageración. Debía tener serios problemas en una taza de váter convencional. Estaba congestionada, sudaba y sus ademanes de gorila marginal me estaban haciendo mucho daño. Me miró y tuve que sujetarme mis adentros a conciencia. Empezó a interrogarme y no entendía nada. ¡Mi nómina por un hispano parlante! Nadie acudió a mi reclamo. Me arrebató mi “mariconera” y la desparramó sin miramientos. Trasteó  todos mis enseres. Me abrió el móvil, hurgó su interior y lo tiró un metro más allá. Se regocijó cuando encontró bien envuelto en mi pañuelo un preservativo. He visto varias veces la película Enmanuelle. Lo abrió, lo revisó y lo tiró sin concesiones a la papelera. No sabía qué hacer así que eché mano de un calmante que llevaba en mi bolsillo para momentos de pánico imprevistos. No pasaron cinco segundos cuando me vi cabeza abajo sostenido por un coro de agentes que me sacudía inmisericorde. Eché la pastilla, el tentempié del avión y mi dentadura postiza. Fue un momento amargo. No dejaban de fustigarme con su lenguaje inverosímil y sus amenazantes gestos. Tenía que actuar y hacerlo deprisa antes que descargaran sus armas reglamentarias sobre mí en nombre de la seguridad nacional de ellos. Sobre la mesa de la bruja uniformada, esparcidas sin orden todas mis pertenencias, divisé un salvador cortaúñas. Sobra decir que me abalancé sobre la herramienta de auto defensa y encaré al grupo. Ella, la mujer que me odiaba desde que aparecí en su vida, adoptó una postura de ataque y al saltar sobre mí se clavó entero el punzante corta uñas. No la desinflé pero no volvería a hostigar a ningún turista. Yacía sobre un charco de kétchup saturado de colesterol. Tuve que acabar con ella en nombre de la humanidad  y la agrupación de viajeros pacíficos sin ánimo de lucro.
 

2 Respuestas a “ASESINATOS PROFILÁCTICOS IX: La malvada agente de aduanas

  1. Con este texto me siento principalmente indentificado, me pasó una cosa parecida, mi mujer que no domina el inglés no entendía bien a la de la aduana y le arrebato el bolso para inspeccionarlo. Verdaderamente era una mujer muy borde, pero sin querer herir a ningún inglés, su fama se ratifica.Atentamente, Anónimo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .